



Every time I think of you
I feel shot right through with a bolt of blue
It's no problem of mine but it's a problem I find
Living a life that I can't leave behind
There's no sense in telling me
The wisdom of a fool won't set you free
But that's the way that it goes
And it's what nobody knows
While every day my confusion grows
Every time I see you falling
I get down on my knees and pray
I'm waiting for that final moment
You'll say the words that I can't say
I feel fine and I feel good
I'm feeling like I never should
Whenever I get this way, I just
don't know what to say
Why can't we be ourselves like we were yesterday
I'm not sure what this could mean
I don't think you're what you seem
I do admit to myself
That if I hurt someone else
Then I'll never see just what we're meant to be
Every time I see you falling
I get down on my knees and pray
I'm waiting for that final moment
You'll say the words that I can't say.
New Order. Brotherhood (1986).
Querido Woody Allen:
Buzzcocks: el nombre surgió de una frase que repetía un personaje de la miniserie inglesa Rock Follies (1976): "Give me a buzz, cock!" (Dáme un toque).
La última aventura cinematográfica de Batman es la película más comentada en los blogs, la cuarta mejor de la historia por votación popular -IMDb-, la segunda más taquillera de la historia en Estados Unidos y la cuarta en todo el mundo. Con estos datos, acercarse a la película casi asusta y más cuando está casi de reestreno y ya se ha dicho todo.La perfección de la estrategia del superhéroe contra el crimen organizado conduce a un callejón sin salida a los grupos -bastante mal dibujados por arquetípicos- que controlan los negocios sucios de la ciudad. La experiencia y cultura del mal está acorralada y sólo un villano sin pasado o con muchos pasados, un miserable caótico pero omnipresente puede colapsar nuevamente todo el sistema. No valen entonces ni policías ni valientes defensores de la ley.
Este personaje, felizmente interpretado, es el protagonista de la película que deja en la sombra al superhéroe, cuestionado -como en algunas de las últimas adaptaciones- por la sociedad que defiende. Heath Ledger logra una intensidad dramática difícil de rastrear en anteriores malos del cine.
Afortunadamente no está solo porque los nuevos secundarios, Aaron Eckhart en su papel de defensor que deviene en vengador o Maggie Gyllenhaal como valiente compañera y vertice del triángulo amoroso, bastante digno todo sea dicho, y alguno de los antiguos, como Gary Oldman, mantienen el tipo bastante acertadamente. Morgan Freeman y Michael Caine tienen menos diálogos y no tan conseguidos, pienso en los toques cómicos del último.
La arquitectura narrativa, apabullante pero no artificiosa, la banda sonora, las escenas de acción -alucinante la persecución del furgón- y la sempiterna, pero no por ello desaprovechada, dualidad héroe-villano, conforman una película estupenda de obligada visión.
Calificación: 7/10.