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martes, 25 de noviembre de 2008

Comienzo de Sed de mal

De la mano de Charlon Heston, Orson Welles volvió a Hollywood para demostrar a los magnates que podía ajustarse a un plan de rodaje o para demostrarse a sí mismo su genialidad. El caso es que realizó una de las películas más redondas de la historia del cine, Sed de mal (Touch of Evil, 1958).

La película comienza con un plano secuencia rodado con grúa -no existía el steadicam- que corta el aliento.

Walter Sucker (Fred Ward): "La toma inicial de Sed de mal duraba seis minutos y medio".
Griffin Mill (Tim Robbins): "Creo que no era tanto, Walter".
Walter Sucker: "Puede que sólo fueran tres o cuatro, pero montó la peli a partir de un único plano".

El juego de Hollywood (The Player, 1992) de Robert Altman.

Son poco más de tres minutos desde la colocación de una bomba en un coche hasta su explosión, pero a través de calles, un puesto fronterizo... Alucinante.

domingo, 9 de noviembre de 2008

El steadicam

A comienzos de 1976, el principiante operador Garrett Brown convirtió los raíles de los travellings en obsoletos. Mediante un arnés y un sistema de contrapesos inventó el steadicam o estabilizador individual con montura.

La primera escena en la que se utilizó fue en el baile al aire libre de Esta tierra es mi tierra (Bound of Glory, 1976) de Hal Ashby. Los entrenamientos de Marathon Man (1976) de John Schlesinger y Rocky (1976) de John G. Avildsen son sus siguientes pasos.

En 1977 Garrett Brown y The Cinema Products Corps. obtienen el Óscar Técnico "por la invención y desarrollo de la cámara llamada steadicam"

El rodaje de El resplandor (The Shining, 1980) de Stanley Kubrick supuso un paso más.

(...) Uno de los planos del que más se ha hablado es la extraña secuencia en la que se sigue a Danny pedaleando a gran velocidad por los pasillos sobre su cochecito de plástico. El sonido es ensordecedor cuando corre sobre el parqué para apagarse bruscamente cuando atraviesa una alfombra. El objetivo debía encontrarse a algunos centímetros por encima del suelo y desplazarse rápidamente
muy cerca del vehículo, delante o detrás de él.

Intenté hacerlo andando pero después de una toma de tres minutos estaba tan exhausto que hubiera sido incapaz de dar las instrucciones para mi entierro. Además a esa velocidad, casi no podía acercar el objetivo a menos de 45 cm del suelo. Decidimos montar el steadicam sobre el sillón con ruedas Ron Ford, prototipo que Stanley había contribuido a crear unos años antes y que todavía tenía a su disposición.

Se trata de un aparato muy útil. Se puede desplazar en todas direcciones y el asiento se puede mover según las exigencias del plano (...). Así estábamos equipados para desplazar suavemente la cámara sobre las alfombras y sobre el suelo a gran velocidad y a cualquier altura, hasta algunos centímetros del suelo. El resultado, como se puede ver, es espectacular''.

(Garrett Brown, ''The Shining and the Steadicam'', American Cinematographer, Hollywood, agosto 1980).