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lunes, 18 de mayo de 2009

Adiós Mario

Me he enterado esta mañana. Ayer murió Mario Benedetti.

Se fue el poeta de la mirada de hombre bueno, del compromiso, del amor, del entusiasmo, de la generosidad. Tenía casi noventa años pero escribía como el primer día.

Es el poeta más leído y posiblemente más querido. Acercó todas las palabras a la poesía, incluso las menos propicias, convirtiendo temores y dudas de lector principiante en emoción y sinceridad.

Novelista, cuentista, ensayista... podríamos pasarnos media vida leyéndolo y seguro que seríamos más felices.

martes, 12 de mayo de 2009

Nos dejó la melancolía

Nos dejó Antonio Vega o, mejor dicho, se fue de viaje con su amada Marga.

Me pilló pequeño Chica de ayer (1980) pero luego disfruté de ella y pasó a formar parte de mis canciones indelebles. No fue su única obra maestra. En seis discos con Nacha Pop, nos regaló Una décima de segundo (1984), Lo que tú y yo sabemos (1985) o Lucha de gigantes (1987).

Viví más su carrera en solitario que comenzó con No me iré mañana (1992) y hubiera seguido probablente hasta el infinito. Era un compositor atento a las cosas sencillas del mundo cotidiano sin estridencias, con humanidad. Se dejaba llevar por ti (1992), El sitio de mi recreo (1994) o Estaciones (2002) dan fe de ello.

Escribió más de un centenar de canciones llenas de sensibilidad y melancolía. La palabra poeta no le quedaba grande.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Más grande que la vida

Seguramente fue el primer nombre de un actor que aprendí. Con seguridad es uno de los más grandes de la historia.

Paul Newman intervino como actor en más de sesenta películas. Nunca estuvo mal. La mayoría de las veces, genial. Fue una estrella rutilante durante cinco décadas. Protagonizó Marcado por el odio, La gata sobre el tejado de zinc, El buscavidas, La leyenda del indomable, Dos hombres y un destino, El golpe, Veredicto final, El color del dinero... y muchas más, quizá no tan buenas, pero mucho mejores gracias a su presencia.

Dirigió seis películas muy dignas, algunas francamente brillantes como El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas o El zoo de cristal.

Fundó organizaciones benéficas y siempre estuvo del lado de la discreción y los necesitados.

Hoy dicen que ha muerto. No puede ser.

Nunca olvidaremos su sonrisa.

martes, 27 de mayo de 2008

Se fue Sydney Pollack

Ayer falleció en Pacific Palisades, Los Ángeles, el director, actor y productor Sydney Pollack a la edad de 73 años.

Estudió arte dramático en Nueva York y se dedicó inicialmente a la interpretación en obras de teatro y en la televisión, medio en el que, posteriormente, debutó como director de algunos episodios. Su primera película, La vida vale más (1965), es poco conocida, las siguientes Propiedad condenada (1966) ya protagonizada por su amigo Robert Redford, Camino de la venganza (1968) y La fortaleza (1969), tuvieron más fortuna, pero no es hasta Danzad, danzad, malditos (1969) cuando consigue una obra de verdadera entidad.

Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), Tal como éramos (1973) y Los tres días del cóndor (1975) fueron las que lo convirtieron, posiblemente, en uno de los primeros directores que conocí. Formaron parte de la programación del mítico Sábado Cine y de algún ciclo de la época en la que la televisión estatal se preocupaba por el séptimo arte.

Triunfó con Tootsie (1982) y, sobre todo, con Memorias de África (1985), notables, pero sin la fuerza de la adaptación de la novela de Horace McCoy y de Yakuza (1974), primera película que también produjo.

Un director para comenzar a amar el cine.

miércoles, 14 de mayo de 2008

El Ángel de Varsovia

Irena Sendler (Otwock, 1910- Varsovia, 2008), la mujer que salvó la vida a más de 2.500 niños judíos durante al Segunda Guerra Mundial, falleció el lunes en un asilo.

En el momento de la invasión de Polonia, trabajaba de enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, encargado de los comedores comunitarios. Horrorizada por las condiciones en que se vivía en el gueto de Varsovia, se unió al clandestino Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota, y consiguió identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas, para ella y para otras colaboradoras. El miedo de los alemanes a que se desatara una epidemia de tifus permitió que los polacos controlaran el recinto.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del Gueto en el verano del 42, consiguió rescatar a los niños por distintos métodos ocultándolos entre familias católicas y conventos. Con el fin de que pudieran recuperar sus identidad, creó un archivo en el que registraba sus historias personales, sus familias, los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

El 20 de octubre de 1943 fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fue sentenciada a muerte. Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un "interrogatorio adicional". Al salir, le gritó en polaco "¡Corra!". Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes.

En julio de 1944, durante el Levantamiento de Varsovia, guardó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas si ella moría. Al finalizar la guerra, pudo desenterrarlos y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. La mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de exterminio. En un principio los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se los envió a Palestina.

Olvidada durante años, volvió a ser localizada en 1999 por los estudiantes de un instituto de Kansas que estaban realizando un trabajo de fin de curso sobre los héroes del Holocausto. En 2007 fue propuesta por Polonia para recibir el premio Nobel de la Paz que, finalmente, recayó en Al Gore.

Anna Mieszkwoska escribió una biografía de Irena, cuyo título traducido sería ”La madre de los niños del Holocausto”, que no ha sido publicada en España.

martes, 1 de abril de 2008

Adiós a Jules Dassin


El director Jules Dassin (Middleton, Conneticut, 1911) falleció ayer en Atenas.
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Hijo de inmigrantes rusos, estudió arte dramático en Europa y actuó en el teatro Yiddish Proletrian Theatre de Nueva York de 1936 a 1939 como actor y director mientras producía programas radiofónicos. A partir de 1940, trabajó en Hollywood en calidad de ayudante de dirección y cortometrajista hasta que debutó en la dirección de largometrajes con Nazi Agent (1942).

De su primera etapa en Estados Unidos, hasta principios de los cincuenta en que fue víctima de la caza de brujas, destacan especialmente Brute Force (1947) y La ciudad desnuda (1948), una película precursora del realismo en el policiaco, rodada totalmente en exteriores en la ciudad de Nueva York, que se erige en la verdadera protagonista gracias a la puesta en escena y el montaje.
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Posteriormente recaló en Europa y rodó la estupenda Rififi (1955), ese atraco sin palabras, para ir decayendo poco a poco, sin nada aceptable a no ser algunos momentos de Nunca en domingo (1960) con su segunda esposa Melina Mercuri.

martes, 22 de enero de 2008

Falleció "Jimmy" James

Quizá el nombre no nos diga mucho pero seguro que recordamos la película La gran evasión (The Great Escape, 1963) de John Sturges basada en su más famoso intento de fuga.

El jefe de escuadrón de la RAF Bertram "Jimmy" James estuvo cinco años cautivo de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Escapó trece veces y otras tantas fue atrapado y devuelto a la prisión.

Uno de esos intentos de fuga, el que llevó a cabo en compañía de otros 75 reclusos entre el 24 y el 25 de marzo de 1944 en el campo de prisioneros Stalag Luft III, en el corazón de la Silesia polaca, pasó a la historia con el sobrenombre de La gran evasión e inspiró en 1963 la película protagonizada por Steve McQueen.

Jimmy James falleció el pasado viernes a los 92 años. En junio de 1940 cayó prisionero tras ser abatido sobre la costa holandesa el bombardero Wellington que pilotaba. El primer campo al que fue conducido, el Stalag Luft I, en la ciudad alemana de Barth, ya fue escenario de algunos de sus intentos de fuga, uno de los cuales propició el primer túnel excavado por oficiales de la RAF en una prisión nazi.

En abril de 1943, tras pasar por los repletos barracones del campamento para oficiales Oflag 21B, en la localidad polaca de Schubin, se ordenó su traslado definitivo al campo Stalag Luft III, diseñado bajo la supervisión de Hermann Goering, Ministro del Aire, con la consigna de que resultara a prueba de evasiones.

Pese a que el porcentaje de éxitos era pequeño, los aliados consideraban las fugas como una
forma de extender la actividad bélica más allá de las líneas enemigas, ya que obligaban a los
alemanes a emplear tiempo, recursos y efectivos en reforzar la seguridad de los campos y
perseguir a los evadidos. En el Stalag Luft III, James se integró en un equipo de oficiales que
diseñaba y ejecutaba los planes de fuga de forma casi profesional y que alcanzó un grado de
sofisticación nunca visto hasta entonces en el famoso intento que debía permitir salir de la prisión militar a 200 hombres. Para ello se excavaron tres túneles -Tom, Dick y Harry- siguiendo el modelo de las minas industriales, con bombas de aire, tuberías de ventilación, electricidad y hasta una línea férrea con vagonetas. La madera la obtenían desmontando los listones de las camas. La tierra que sacaban de los túneles se resolvió transportandola en unas pequeñas bolsas escondidas dentro de los pantalones y dispersándola por el patio gracias a un ingenioso mecanismo.

Finalmente, de los 600 prisioneros que trabajaron en el plan sólo 76 pudieron atravesar el
túnel Harry de los que únicamente tres llegaron a su cita con la libertad. Adolf Hitler ordenó ejecutar a una cincuentena. Jimmy James corrió mejor suerte y fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen, de donde se fugó una vez más y volvió a ser detenido. En esta ocasión sí le condenaron a muerte, pero también de ese destino pudo escaparse gracias a la inminente victoria aliada.

En 2004, el periodista inglés Tim Carroll publicó el libro más completo sobre el tema que tituló La gran evasión y en España editó Inédita Editores ese mismo año.
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Fuente: www.elperiodico.com.

domingo, 21 de octubre de 2007

Antonioni: incomunicación e influencia

La influencia de un artista en nuestra rutina parece difícil, por no decir imposible, pero ¿puede una obra o un aspecto de la misma modificarla temporalmente?

Antonioni murió el 30 de julio, el mismo día que Bergman, una dramática e inédita coincidencia tratándose de dos autores de su talla. Fue crítico cinematográfico, guionista y finalmente director. Empezó con Rossellini y Carné y realizó once cortos documentales antes de debutar en el largo con Cronaca di un amore (1950). Luego nos legó casi veinte películas, algunas muy importantes: La aventura (1960), La noche (1961), El eclipse (1962) y Blow-up, deseo de una mañana de verano (1966). Expuso como nadie la incomunicación humana y la imposibilidad de aprehender la realidad de cada uno de nosotros. Diseccionó la burguesía, nos habló del desarraigo en una sociedad deshumanizada e influyó como paradigma de la modernidad en numerosos cineastas.

Confío en que la influencia del maestro en la ausencia de entradas en larecopilacion en los dos últimos meses haya servido de homenaje a sus tiempos muertos y sus espacios desconectados.

viernes, 3 de agosto de 2007

En la muerte de Bergman


La muerte de Bergman y Antonioni el lunes pasado nos deja más solos en el paisaje cinematográfico actual.
No pertenezco a la generación de aquellos jóvenes de los sesenta que descubrieron poco a poco y desordenadamente la obra de Ingmar Bergman pero sí que intuyo la magia que produjo entre ellos. Agobiados por los comerciales estrenos norteamericanos y las trivialidades nuestro cine, salvo honrosas excepciones, Bergman supuso el refugio de intelectuales, aspirantes a ellos o agónicos pedantes con ganas de sobresalir en la España franquista. Los circuitos que programaban su obra, cine clubes y salas de Arte y Ensayo, actuaron como punto de fuga de ideas, debates y, seguramente, asombro, dudas y estupor porque, no lo olvidemos, sus películas son complejas, cuando no crípticas, por mucho que se empeñen en obviarlo algunos críticos. La influencia y admiración llegó, no obstante, más allá y Allen, Saura, Mikhalkov, Godard o Truffaut beben más o menos intensamente de su obra.

Admirador de Fellini y Kurosawa, el descubrimiento del cine por Bergman se produce con diez años cuando sus padres les regalan a él y a su hermana una cámara en Nochebuena, su encuentro con el teatro se produce dos años después cuando asiste a la representación de El sueño de August Strindberg, desde entonces no abandonará estas dos pasiones –su filmoteca rondaba los cinco mil títulos, muchos en celuloide- aunque su relación con el cine haya sido de amor-odio. En su larga vida dirigió más de sesenta películas, algunas para televisión, en la mayoría de las cuales fue guionista, escribió y dirigió obras y organismos teatrales, publicó cuentos y novelas, fue productor teatral y cinematográfico, actor… es decir, nos dejó un legado cultural impresionante. La Palma de las Palmas de Oro que le concedieron sus colegas en 1997 como director más importante del siglo XX lo dice todo.

Influido por la filosofía de Sören Kierkegaard y el existencialismo, sin ninguna concesión a la taquilla, sus temas son la fragilidad del ser humano, su angustia, la búsqueda del sentido de la existencia, la solidaridad, la incomunicación interpersonal, especialmente en la pareja, y la liberación de la mujer. Sobre este aspecto recordemos sus palabras “la liberación de la mujer es un proceso fantástico, pero es inquietante que la gran masa de mujeres tenga todavía una actitud del siglo XIX”.

Nos queda descubrir algunas de sus películas, prácticamente todas editadas en la actualidad, y revisionar sus obras capitales como El séptimo sello, Como en un espejo o Fresas salvajes.