domingo, 28 de diciembre de 2008

My Blueberry Nights (2007) de Wong Kar Wai

Estas noches de arándanos nos llegan con un año de retraso pero merece la pena degustarlas lentamente, como la mayoría de las películas de Wong Kar Wai (Shanghai, 1956).

Rodada en inglés, comienza con la visita a un restaurante de Nueva York de una joven. Es la hora casi del cierre, esa que los clientes aprovechan para apaciguar su soledad buscando algo de intimidad con los camareros. Elisabeth (Norah Jones) ha perdido a su pareja y le deja al propietario del restaurante (Jude Law) la llave del piso de su novio por si pasa a recogerla. Otro deseo entre los montones de llaves que se acumulan en un bote.

Un par de noches más y Elisabeth decide convertirse en Lizzy o Beth en su viaje por varios lugares de Estados Unidos, donde conoce otras historias de amor y desamor, de pérdidas y desencuentros, que podrían dar lugar a otras películas igualmente interesantes. Un itinerario del que nacen sentimientos nuevos que propician la vuelta.

La distancia emocional inicial entre los dos personajes principales se nos transmite observándolos a través de cristales o con algún elemento interpuesto entre nosotros -la cámara- y ellos. No hay apenas separación física entre ellos, la barra únicamente, pero todavía son unos desconocidos. La perspectiva de los viajes convierte la distancia emocial en un hilo capaz de romperse simbolizado en el helado goteando que anticipa el inocente beso.

La debutante Norah Jones, ha compuesto varias bandas sonoras, pero es su primera interpretación, hace posible intuitivamente esos encuentros, esas idas, esas dudas, hace creíble esta especie de diario que es la película. El resto del reparto resulta suficientemente creíble, no podía ser de otra manera tratándose de Rachel Weisz, Natalie Portman o David Strathairn.

Seguiremos esperando más collages de espuma de arándanos y luces de neón entre canciones de Cat Power -felizmente versioneado por la protagonista-, Otis Redding, Ruth Brown, Amos Lee o Cassandra Wilson.

Calificación: 6/10.

martes, 23 de diciembre de 2008

[Mientras tú existas]

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz -cualquiera...
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo este amor que crece y no se muere,
bajo este amor que sigue y nunca acaba.

Ángel González. Áspero mundo (1956).

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Purple Haze (1967)

Jimi Hendrix amó la guitarra desde pequeño y nos enloqueció con ella desde hace cuarenta años.

Are You Experienced? (1967) fue su primer álbum después de varios años entrando y saliendo de distintas bandas como Isley Brothers o The Upsetters, grupo soporte de Little Richard. El primer single se editó el 11 de marzo en Reino Unido. Estaba formado por Purple Haze y 51st Anniversary y llegó al número 3 del hit parade.

Hendrix escribió Purple Haze, llamada inicialmente Purple Haze, Jesus Saves, en diciembre del año anterior en el backstage de un club londinense y grabó la base el 11 de enero con su banda The Experience. Unos días después, el 3 de febrero, los solos se pasaron por un efecto que los aumentaba una octava y luego se reprodujeron al revés, al doble de velocidad.

En mayo se editó el álbum que la contenía y tres meses después apareció en Estados Unidos con The Wind Cries Mary en la cara B. Sólo alcanzó el puesto 65. Hoy es una de las más grandes canciones del rock.



Purple Haze all in my brain,
lately things don't seem the same,
actin' funny but I don't know why
'scuse me while I kiss the sky.

Purple Haze all around,
don't know if I'm coming up or down.
Am I happy or in misery?
Whatever it is, that girl put a spell on me.

Purple Haze all in my eyes,
don't know if it's day or night,
you've got me blowing, blowing my mind
is it tomorrow or just the end of time?

domingo, 14 de diciembre de 2008

Las 10 mejores películas de 2008

10 . Gomorra (Gomorra, 2008) de Matteo Garrone. [6/10]. Estrenada el 28 de noviembre. (Comentario en La recopilación)

9. Pozos de ambición (There Will Be Blood, 2007) de Paul Thomas Anderson. [6/10]. 15 de febrero.

8. Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the Devil Knows You're Dead, 2007) de Sidney Lumet. [6/10]. 23 de mayo. (CLr)

7. Expiación. Mas allá de la pasión (Atonement, 2007) de Joe Wright. [6/10]. 11 de enero. (CLr)

6. La boda de Rachel (Rachel Gettting Married, 2008) de Jonathan Demme. [6/10]. 31 de octubre. (CLr)

5. WALL-E (WALL-E, 2008) de Andrew Stanton. [6/10]. 6 de agosto. (CLr)

4. No es país para viejos (No Country for Old Men, 2007) de Ethan y Joel Coen. [6/10]. 8 de febrero.

3. Las horas del verano (L'heure d'été, 2008) de Olivier Assayas. [7/10]. 14 de noviembre.

2. El caballero oscuro (The Dark Knight, 2008) de Christopher Nolan. [7/10]. 13 de agosto. (CLr)

1. 4 meses, 3 semanas, 2 días (4 luni, 3 saptamâni si 2 zile, 2007) de Cristian Mungiu. [7/10]. 25 de enero. (CLr)

viernes, 12 de diciembre de 2008

Manoel de Oliveira cumplió cien años

El cineasta Manoel de Oliveira cumplió ayer cien años. Ahí es nada.

El director de cine activo más longevo debutó en 1931 con un cortometraje mudo y está acabando Singularidades de uma Rapariga Loira -Singularidades de una chica rubia-, su película número cuarenta y nueve, una adaptación de una novela de Eça de Queirós.

Su amor al cine nació cuando su padre lo acompañaba a ver películas de Max Linder y Charles Chaplin, al que considera una de las figuras cumbres del cine junto a Carl Theodor Dreyer, Orson Welles y John Ford porque además de respetar la deontología que debe regir en el cine poseen visiones profundamente morales -en palabras suyas-.

Cineasta reflexivo y poético, ha dirigido obras de gran belleza como El valle de Abraham (Vale Abraao, 1993), Viaje al principio del mundo (Viagem ao Princípio do Mundo, 1997) o El principio de la incertidumbre (O Princípio da Incerteza, 2002).

Larga vida al maestro portugués.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Nostalgia

A lo lejos reconozco un pensamiento,
salgo a la luz de la pantalla entre el cielo, los árboles
y no sé si me arrodillo al tropezar
o acierto,
pero he de mantener esta pequeña abertura encendida
para adentrarme en la patria al fin de la habitación continua
donde he visto una plaza aparecer entre los vasos y los espejos,
otra vez no es cuestión de espacios,
el actor no hace señas,
no hay trampa,
es mi casa, sale un perro
que me espera ladrando al otro lado del idioma
mientras se entreabre una puerta tan de cerca
que podría rasgar el plano, caer, fluir ardiendo
sin dolor y hacer más claro el camino,
bajo la niebla apenas hay sonido y aun nos contagia
a toda esta distancia de los sueñoslo recordado.
Ahora la nieve, despacio
ha comenzado a cambiarlo todo,
porque borra y sigue brotando de la superficie,
Domingo.

Patricia Esteban. Poema escrito en homenaje a Andrei Tarkovski para la revista Gilgamesh no publicado en su momento y encontrado en el blog Cuerma.

martes, 9 de diciembre de 2008

Lesser Free Trade Hall. Manchester

Este edificio victoriano se empezó a construir en 1853 y se acabó tres años después según los planos de Edward Walters. Símbolo de comercio libre y de la riqueza de Manchester durante el siglo XIX y utilizada en numerosas ocasiones como sala de conciertos, ha sido testigo de alguno de los episodios más famosos de la historia del rock.

The Hallé Orchestra tocó por primera vez aquí en 1858 y continuó hasta 1996 en que se trasladó al Bridgewater Hall.

El 17 de mayo de 1966, durante el concierto que ofreció Bob Dylan después de publicar Highway 61 Revisted (1965) y poco antes de Blonde On Blonde (1966), John Cordwell, uno de los asistentes, le gritó "Judas" por haber traicionado el folk con la guitarra eléctrica. Fue la continuación a los abucheos que recibió unos meses antes en el Newport Folk Festival. Este es el momento.


El 4 de junio de 1976, en una pequeña habitación encima del hall principal, tocaron los Sex Pistols ante unas cuarenta personas. Fueron invitados a una segunda actuación y el 20 de junio repitieron junto a unos debutantes Buzzcocks.

Algunos de los asistentes a ambos conciertos pasaron a la historia del rock, como recrea la película 24 Hour Party People (2002) de Michael Winterbottom, fueron:
  • Tony Wilson (fundador de Factory Records)
  • Howard Devoto, Pete Shelley y Steve Diggle (Buzzcocks)
  • Morrissey (The Smiths)
  • Ian Curtis (Joy Division), sólo a la segunda actuación
  • Bernard Summer y Peter Hook (Joy División y New Order)
  • Mark E. Smith (The Fall)
  • Paul Morley (periodista de New Musical Express)
  • Mick Hucknall (Simply Red)

Así lo recreó el director inglés.

Situado en Peter Street, fue comprado en 1997 por el Machester City Council, reconstruido manteniendo la fachada principal y parcialmente convertido en hotel.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Los inicios del wah-wah

Leo Fender (1909-1961) creó a mediados de los años cuarenta un pedal para imitar el efecto de la sordina en una trompeta. En 1961 el fabricante inglés de instrumentos y equipamientos musicales Vox Instruments sacó otro, ligeramente modificado, llamado wah-wah.

Su efecto en guitarras y bajos es el de un sonido similar a una voz humana pronunciando "uaaa-uaaa". Esto se consigue con un filtro que, mediante la presión de un pedal, disminuye la frecuencia de los bajos de la señal recortada.

Posteriormente, apareció el wah-wah automático en el que el pie del guitarrista se sustituye por un oscilador de baja frecuencia al que se prefijan las modulaciones y ajustes acordes con el ritmo de la pieza a tocar.

El guitarrista country Chet Atkins (1924-2001) fue el primero en usar el wah-wah en la canción Boo Boo Stick Beat (1961).

Otro de los primeros fue Eric Clapton en el corte Tales of Brave Ulysses del álbum Disraeli Gears (1967) de Cream.


Otro ejemplo destacable lo hizo el inigualable Jimi Hendrix en una de sus más grandes canciones: Voodoo Child (Slight Return) de Electric Ladyland (1968).


No puede olvidarse en estos primeros años a Melvin "Wah-Wah Watson" Ragin que lo usó para estupendas composiciones, en otro estilo, como el single Papa Was a Rollin' Stone (1972) de The Temptations.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Premios Europeos del Cine 2008

La 21ª Ceremonia de los Premios Europeos del Cine 2008, celebrada ayer, consagró a Gomorra de Matteo Garrone como la mejor película.

Obtuvo también los otros cuatro premios a los que estaba nominada: mejor director, mejor guion (Maurizio Braucci, Ugo Chiti, Gianni de Gregorio, Matteo Garrone, Massimo Gaudioso y Roberto Saviano), mejor actor (Toni Servillo, por el papel de Franco el ejecutivo corrupto de los residuos peligrosos -en el centro de la foto- y el de la película Il Divo de Paolo Sorrentino) y mejor fotografía (Marco Onorato).

Kristin Scott Thomas ganó el premio a la mejor actriz por su papel en Hace tanto que te quiero (Il y a longtemps que je t'aime) de Philippe Claudel y el premio de la crítica fue para el director francés Abdellatif Kechiche por La graine et le mulet.

Judi Dench y los cuatro fundadores del Manifiesto Dogma 95 recibieron premios honoríficos.

sábado, 6 de diciembre de 2008

La boda de Rachel (2008) de Jonathan Demme

No veía una película de Jonathan Demme (Long Island, Nueva York, 1944) desde El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, 1991). Parece mentira porque hasta entonces lo había seguido, no sé si intencionadamente por los años que hace, pero había visto gran parte de su irregular carrera, desde El eslabón del Niágara (Last Embrace, 1979) a Casada con todos (Married to the Mob, 1988). Quizá no quise decepcionarme después de su obra maestra.

Hace unos meses, en el Festival de San Sebastián, Demme presentó su tercer acercamiento al genial Neil Young y La boda de Rachel (Rachel Getting Married, 2008) que ahora se ha estrenado entre nosotros.

El planteamiento de la película es bastante sencillo y nos recuerda a muchas otras, Kym (Anne Hathaway) asiste a los preparativos y a la boda de su única hermana (Rosemarie DeWitt), durante los cuales salen a la luz todos los problemas familiares latentes. Un ligero matiz es que se trata de una celebración interracial e intercultural, circunstancia que se ve con la máxima naturalidad, sin llegar a ser determinante en ningún aspecto.

Las bondades de la película no se basan en el correcto guion de Jenny Lumet, hija del estupendo director, si no en la puesta en escena, la música y las interpretaciones. El guion tiene momentos bastante convencionales e incluso ligeramente aburridos como la parte de los discursos después de la cena del primer día.

Demme elige la cámara en mano para rodar la práctica totalidad de la película, opción que puede parecer lógica o incluso obligatoria, pero que dota a la obra de autenticidad y la aleja del dramatismo al uso, convirtiéndola en un vídeo de los que se graban en medio mundo para nuestras celebraciones.

Respecto a los actores y la música, aquéllos destilan autenticidad -remarco al sufrido padre (Bill Irwin) y a la dolida Rachel- y Anne Hathaway se sale. Su interpretación duele hasta muy adentro, bravo por la joven neoyorkina. La música puntea, emociona y forma parte, se dice en algún momento, de todas y cada una de las escenas, no es un elemento adicional sino un protagonista más.

Los agradecimientos finales son, entre otros, a Roger Corman, que aparece en la fiesta final, y a Robert Altman, cineastas con y de los que aprendió este revitalizado Jonathan Demme.

Calificación: 6/10.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Los Stones en Malas calles

Leo en una entrevista de la revista Rolling Stone de agosto, voy un poco atrasado en mis lecturas, como conoció Martin Scorsese a The Rolling Stones:

Fue en 1965. Iba conduciendo en la autovía de Long Island en un Volkswagen y de repente sóno por el pequeño altavoz mono de la radio el riff de Keith Richards de Satisfaction. La impresión de oir la voz de Mick Jagger, la letra y la implacable fuerza de la canción. Era como un motor. Tuve que volver y buscar discos del grupo.

y lo que le atrajo del grupo:

Desde The Spyder and the Fly (1965) hasta el álbum Let It Bleed (1969) cada canción es como una narración y todo el grupo es como un sólo personaje de esa historia. La voz de Jagger suena como un instrumento musical. En mi cabeza imaginaba movimientos de cámara y patrones de montaje que liberaban mi mente. Parte de esta energía implacable se convirtión en Malas calles (Mean Streets, 1973) y Taxi Driver (1976). La música de los Stones era lo que yo escuchaba entonces.

Yo asociaba casi más Be my Baby de The Ronettes a Malas calles pero así sonaba Jumpin' Jack Flash (1968) de los Stones en esta película en la escena de presentación del personaje interpretado por Robert de Niro.

jueves, 4 de diciembre de 2008

El cine según... Kubrick

En realidad, el cine opera en un nivel mucho más cercano a la música y a la pintura que al de la palabra impresa y, desde luego, el cine ofrece la posibilidad de transmitir conceptos y abstracciones complejas sin el tradicional apoyo de la palabra.

(...) El director es una especie de máquina de ideas y de gusto. Una película es una serie de divisiones creativas y técnicas, y el papel del director consiste en tomar las decisiones adecuadas tan a menudo como sea posible. El rodaje de una película es el peor medio para el trabajo creativo que haya inventado jamás el hombre. Es un aparato físico, ruidoso; es difícil concentrarse, y hay que hacerlo de ocho y media a seis y media, cinco días a la semana. Es un medio ambiente que un artista jamás eligiría para trabajar.

Stanley Kubrick (1970).

martes, 2 de diciembre de 2008

Harpya (1979) de Raoul Servais

Durante largo tiempo he continuado la búsqueda para encontrar una técnica y he estado a punto de desistir; es tremendamente complicado. Rodé Harpya prácticamente solo, aparte de los cinco días de tomas de planos de los actores. En el corto, la incrustación de imágenes estaba basada sobre un juego de espejos, pero eso no funcionaría para un largometraje. Además, dos años para nueve minutos, no es nada rentable. Ahora he encontrado un sistema que me permite la inclusión de imágenes para un largometraje, que sólo necesitaría dos años de trabajo. Es fotoquímica.

Raoul Servais. Cinèma-Action nº 51

domingo, 30 de noviembre de 2008

Gomorra (2008) de Matteo Garrone

A principios de la pasada década vino a Valencia Francesco Rosi (Nápoles, 1922) a presentar Dimenticare Palermo (1992). Al preguntarle qué le parecía El Padrino (The Godfather, 1972) de Francis Ford Coppola elogió su impresionante calidad cinematográfica pero criticó su retrato romántico del gángster. Él, nacido en la cuna de la camorra, no veía bien admirar a un capo de la Cosa Nostra. Había hecho varias películas retratando la verdadera cara de la delicuencia, como El desafío (La sfida, 1958) o Las manos sobre la ciudad (Le mani sulla città, 1963), vigentes -especialmente la segunda- cuarenta años después.

Acaba de estrenarse Gomorra (2008) de Matteo Garrone, basada en la homónima novela Roberto Saviano (1979), sobre el que pesa una amenaza de muerte por su retrato de la delicuencia napolitana, especialmente por denunciar la fraudulenta gestión de los residuos peligrosos. Admiro su valentía y le deseo la mejor suerte.

La película de Garrone se basa bastante fielmente en cinco de las once historias de la novela, optando también, con el concurso de seis guionistas entre los que se encuentra el director y el escritor, por una exposición coral de la penosa situación de una ciudad en declive.

Los personajes de partida son un niño que tiene que empezar a ganarse la vida, una pareja de adolescentes que adoran al Tony Camonte de El precio del poder (Scarface, 1983) de Brian de Palma, un pagador de una de las bandas que luchan por el poder, un elegante hombre de negocios que ofrece bajos precios para deshacerse de residuos tóxicos y un sastre al servicio de un taller oculto que trabaja para la camorra. Es, pues, un abanico poblacional bastante amplio.

La cámara en mano nos acerca a un barrio entero siguiendo a estos personajes entrelazados, que son víctimas y verdugos de una perspectiva vital sin horizontes. No hay salvación, hay que entrar en el negocio. Sólo el aprendiz del gestor de residuos parece salir de la vorágine.

La película elige la sobriedad como bandera, se aparta de la sangre, abundante, y no busca el feísmo, pero falla en el retrato de los personajes, meras pinceladas de personalidad parecen insuficientes. No obstante, su imponente presentación, sin fisuras, de gran parte de los negocios sucios que se cuecen en la ciudad y su decidida apuesta por la desdramatización de la escalofriante realidad, la convierten en una película necesaria.

Espero que la haya visto Francesco Rosi.

Calificación: 6/10.

sábado, 29 de noviembre de 2008

The Strokes - Last Nite



Last night, she said:
"Oh, baby, I feel so down.
See, it turns me off,
When I feel left out"

So I, I turned 'round:
"Oh baby, don't care no more,
I know this for sure,
I'm walkin' out that door"

Well, I've been in town for just 'bout fifteen oh minutes now
And Baby, I feel so down
See I don't know why!
I was walkin' for miles

And people they don't understand
No, girlfriends, they won't understand
Your Grandsons, they won't understand
And me, I ain't ever gonna understand...

Last night, she said:
"Oh, baby, I feel so down.
See, it turns me off,
When I feel left out"

So I, I turned 'round:
"Oh, baby, gonna be just fine"
It was a great big lie
'Cause I left that night”

And, people they don't understand
No, girlfriends, they won't understand
In spaceships they won't understand
And me, I ain't ever gonna understand...

Last night, she said:
"Oh, baby, don’t feel so down.
See, it turns me off,
When I feel left out"

So I, I turned 'round:
"Oh little girl I don't care no more.
I know this for sure,
I'm walking out that door," yeah...

The Strokes. Is This It (2001).

viernes, 28 de noviembre de 2008

Las 10 mejores películas de William Wyler

10. El coleccionista (The Collector, 1965). Guion: Stanley Mann y John Kohn. Música: Maurice Jarre. Intérpretes: Terence Stamp, Samantha Eggar, Mona Washbourne y Maurice Dallimore. 119 min. [6/10]

9. Dead End (1937). Guion: Lillian Hellman. Música: Alfred Newman. Intérpretes: Silvia Sidney, Joel McCrea, Humphrey Bogart y Wendy Barrie. 93 min. [6/10]

8. Cumbres borrascosas (Wuthering Heights, 1939). Guion: Charles McArthur y Ben Hecht. Música: Alfred Newman. Intérpretes: Merle Oberon, Laurence Olivier, David Niven y Flora Robson. 103 min. [6/10]

7. La carta (The Letter, 1940). Guion: Howard Koch. Música: Max Steiner. Intérpretes: Bette Davis, Herbert Marshall, James Stephenson y Frieda Inescort. 95 min. [6/10]

6. Horizontes de grandeza (The Big Country, 1987). Guion: James R. Webb, Sy Bartlett y Robert Wilder. Música: Jerome Moross. Intérpretes: Gregory Peck, Jean Simmons, Carrol Baker y Charlton Heston. 165 min. [7/10]

5. Ben-Hur (Ben-Hur, 1959). Guion: Karl Tunberg. Música: Miklós Rózsa. Intérpretes: Charlton Heston, Stephen Boyd y Jack Hawkins, Haya Harareet. 212 min. [7/10]

4. La loba (The Little Foxes, 1941). Guion: Lillian Hellman. Música: Meredith Willson. Intérpretes: Bette Davis, Herbert Marshall, Teresa Wright y Richard Carlson. 115 min. [7/10]

3. Vacaciones en Roma (Roman Holiday, 1953). Guion: Ian McLellan Hunter (Dalton Trumbo) y John Dighton. Música: Georges Auric. Intérpretes: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert y Hartley Power. 118 min. [7/10]

2. Jezabel (Jezabel, 1938). Guion: Clements Ripley, Abem Finkel, John Huston y Robert Buckner. Música: Max Steiner. Intérpretes: Bette Davis, Henry Fonda, George Brent y Margaret Lindsay. 103 min. [8/10]

1. Los mejores años de nuestra vida (The Best Years of Our Lives, 1946). Guion: Robert E. Sherwood. Música: Hugo Friedhofer. Intérpretes: Fredric March, Myrna Loy, Dana Andrews y Teresa Wright. 172 min. [9/10]

William Wyler dirigió 69 películas entre 1925 y 1970.

jueves, 27 de noviembre de 2008

La página en blanco del Dr. No

Maurice Binder nació en Nueva York en 1925 y empezó su carrera como diseñador gráfico en los grandes almacenes Macy antes de dirigir las campañas publicitarias de Gilda (1946) y La dama de Shanghai (The Lady from Shanghai, 1948) para Columbia Pictures.

Después de debutar en el diseño de títulos de crédito con The James Dean Story (1957) de Robert Altman, emigró a Gran Bretaña para trabajar con Stanley Donen. Su trabajo en Página en blanco (The Grass is Greener, 1961) supuso su lanzamiento.


Albert R. Broccoli y Harry Saltzman advirtieron su gran potencial y lo contrataron para James Bond contra el Dr. No (Dr. No, 1962). Su último trabajo para la serie fue Licencia para matar (Licence to Kill, 1989) después de catorce maravillas. Ésta es la primera.

martes, 25 de noviembre de 2008

Comienzo de Sed de mal

De la mano de Charlon Heston, Orson Welles volvió a Hollywood para demostrar a los magnates que podía ajustarse a un plan de rodaje o para demostrarse a sí mismo su genialidad. El caso es que realizó una de las películas más redondas de la historia del cine, Sed de mal (Touch of Evil, 1958).

La película comienza con un plano secuencia rodado con grúa -no existía el steadicam- que corta el aliento.

Walter Sucker (Fred Ward): "La toma inicial de Sed de mal duraba seis minutos y medio".
Griffin Mill (Tim Robbins): "Creo que no era tanto, Walter".
Walter Sucker: "Puede que sólo fueran tres o cuatro, pero montó la peli a partir de un único plano".

El juego de Hollywood (The Player, 1992) de Robert Altman.

Son poco más de tres minutos desde la colocación de una bomba en un coche hasta su explosión, pero a través de calles, un puesto fronterizo... Alucinante.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Happy, un cuento sobre la felicidad (2008) de Mike Leigh

No parece posible una persona eternamente contenta o que mantiene el humor en el día a día y las películas con personajes absolutamente felices no abundan y cuando aparecen provocan reparos. En los últimos años no recuerdo más que una película llena de optimismo, Amelie (Le fabuleux destin d'Amélie Poulin, 2001) de Jean-Pierre Jeunet, pero era una apuesta por la fantasía, lejos del realismo.

Mike Leigh (Salford, Gran Manchester, 1946) me emocionó denunciando los problemas de la clase media contemporánea en Secretos y mentiras (Secrets & Lies, 1996) y Todo o nada (All or Nothing, 2002) y denunció con éxito la moral inglesa de los años 50 en El secreto de Vera Drake (Vera Drake, 2004). Entre ambas una película pequeña sobre la vida de estudiante y la pérdida de ilusiones que, sin práctico reconocimiento, me gustó bastante, Dos chicas de hoy (Career Girls, 1997).

Ahora nos llega una película más en la línea de esta última, es decir, sin tanta carga dramática, más ligera, que en tono de comedia defiende la alegría como escudo social.

De título original Happy-Go-Lucky, declaración de intenciones como aquí, la principal línea argumental nos presenta a una maestra treintañera llamada Poppy que decide sacarse el carné de conducir cuando le roban su bicicleta y mientras encuentra el amor. En la descripción de su entorno, no olvida Leigh las alusiones al paro y los problemas sociales, como la violencia familiar.

La película se apoya en una excelente interpretación de Sally Hawkins, una joven actriz que habia participado en los anteriores filmes de Leigh. Su naturalidad, pese a la dificultad para hacer creíble el papel, la hace encantadora, te enamoras de ella. La posibilidad de un personaje frívolo o inconsciente se desvanece contemplándola.

Su día a día, sus relaciones con su compañera de piso, con la que convive diez años sin problemas, sus problemas de salud, sus relaciones familiares y sobre todo su relación con su profesor de autoescuela, acertado Eddie Marsan, un personaje frustado por sus prejuicios y su imposibilidad de comunicar sus sentimientos, son mostrados sin asperezas, combinando los momentos intimistas en interiores con los exteriores, los diálogos -siempre brillantes- más densos con los más suevas y frescos.

Calma y sencillez, sutileza y calidez son las principales armas de una inteligente película sobre seres felices en un mundo infeliz que nos deja un sabor de boca a buen cine.

Calificación: 6/10.

sábado, 22 de noviembre de 2008

El porvenir de la humanidad

De golpe se le despertaron recuerdos y hechos que no había vivido (recuerdos quizá heredados de sus padres y abuelos) o que habían vivido y después olvidado. Esas bruscas, extrañas, maravillosa iluminaciones de la memoria la colmaron de azoramiento y terror. No podía dar un paso. Debió tenderse en la tierra y cerrar los ojos. Pero las imágenes seguían desfilando por su cerebro. ¿Estaré volviéndome loca?, pensó.

Recordaba nítidamente una casita pintada de azul, cada una con su jardín y su chimenea, avenidas arboladas, el movimientos de los transeúntes, la animación del tránsito de carruajes, niños que jugaban (¡que jugaban!) en una plaza, los cafés con mesitas en las veredas y, alrededor de cada mesa, los parroquianos alegres que bebían y cantaban.

Luego —un recuerdo arrastraba otro— evocó un fiesta de boda, una fiesta de cumpleaños, veranos a la orilla del mar, bailes populares alrededor de las fogatas, los días en que las personas mayores se reunían para, ¿para qué?, para elegir a los gobernantes (¡Dios mío, los elegían!), la noche en que los más jóvenes se revelaron, una noche en que hubo luchas callejeras y aparecieron los soldados y después vino alguien, alguien que…

Un capataz se le acercó, látigo en mano:

—¿Qué haces ahí, haraganeando como una cigarra?

Al oír esa voz ruda, se le borraron instantáneamente los recuerdos.

Entonces se puso de pie y caminó en fila india junto a las demás hormigas.

Marco Denevi.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Made it, Ma! Top of the world!

El cierto paralelismo entre Al rojo vivo (White Heat, 1949) de Raoul Walsh y Scarface, el terror del hampa (Scarface, 1932) de Howard Hawks, no impide a la primera que sea una obra maestra absoluta.

James Cagney encarna a Arthur "Cody" Jarrett, un gángster muy violento capaz de disparar a sangre fría contra hombres desarmados o mientras come un muslo de pollo entre disparo y disparo, pero también indefenso por sus ataques epilépticos durante los cuáles sólamente es atendido por su madre. Una madre que lo mima como a un niño y que le dice durante la película que llegará a la cima del mundo.

Acorralado por el F.B.I. después de haber sido traicionado por sus hombres, Jarrett es abatido pronunciando una de las frases más famosas del séptimo arte: ¡Lo conseguí, mamá! ¡La cima del mundo! En la película de Hawks, el cartel de neón que decía "El mundo es de ustedes" se apagaba con la muerte de Scarface.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Los inicios de John Alvin

Algunos de los primeros carteles del diseñador gráfico John Alvin (1948-2008) se encuentran entre sus mejores obras.

Debutó en 1974 con Sillas de montar calientes (Blazing Saddles, 1974) de Mel Brooks y siguió trabajando con el cómico neoyorkino en El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1974), mi favorito.

El cartel de El fantasma del paraíso (Phantom of Paradise, 1974) llegó a estar expuesto en el Instituto Smithsoniano, el complejo de museos de Washington.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Versioneando Mrs. Robinson

Paul Simon (Newark, New Jersey, 1941) escribió en 1968 una de sus más bellas canciones.

Mrs. Robinson se editó en abril de aquel año como primer single de Bookends, cuarto álbum de Simon and Garfunkel. La cara B tenía dos canciones: Old Friends y Bookends. Llegó al primer puesto en Estados Unidos y, unos meses más tarde, al cuarto en Reino Unido.

Después del éxito de la película El graduado (The Graduate, 1968) de Mike Nichols y la publicación de su banda sonora, se reeditó en Reino Unido en un E.P. que incluía April Come She Will, Scarborough Fair - Canticle y The Sound of Silence. Llegó a la novena posición de las listas de ventas.

Muchas han sido las versiones, desde la de Frank Sinatra un año después a Doctor Explosion, pasando por Bon Jovi o Paul Mauriat. Mi preferida siempre ha sido la de The Lemonheads, editada en el quinto larga duración de la irregular banda, It's a Shame about Ray (1992).

lunes, 17 de noviembre de 2008

Now (1965) de Santiago Álvarez

Un montaje de fotos y fragmentos de reportajes que ilustran la intolerancia racial (desfiles nazis, mítines del Ku Klux Klan, negros apaleados y quemados vivos, brutalidad policial, manos negras maniatadas, niños asustados, junta a la famosa canción de agitación de Lena Horne Now. Tiene crudeza, impacto amargo, todo muy impresionante por su brevedad.

Antes de la revolución yo era tan solo un tragapelículas, un espectador como cualquier otro de cualquier parte del mundo. Pertenecía a una sociedad cultural, "Nuestro Tiempo", que tenía un cine-club donde veíamos y discutíamos teóricamente los films clásicos. Otros camaradas que hoy trabajan en el ICAIC -Alfredo Guevara, Julio García Espinosa, Tomás Gutiérrez Alea- pertenecían también a ese cine-club. Proyectábamos algunos films revolucionarios clásicos de la Unión Soviética. Había un distribuidor de películas soviéticas para Cuba y México y solíamos alquilarlas y proyectarlas en un pequeño cine los domingos por la mañana. Nos reuníamos para ver las películas y discutirlas, pero era también un pretexto para reclutar gente izquierdista y hablar de problemas sociales.

Antes de esto, en 1939, viví en los Estados Unidos, donde empecé a ser políticamente consciente; al regresar a Cuba me hice comunista. El imperialismo americano es el más grande promotor del comunismo en el mundo. De hecho, fueron mis experiencias americanas las raíces de Now, mi película contra la discriminación racial en Estados Unidos. Me vino todo a la cabeza cuando estaba escuchando la canción titulada Now, cantada por Lena Horne (una melodía basada en un antiguo canto hebreo de autor anónimo). Cuando empecé a trabajar en el ICAIC en esta película, ese recuerdo, esa experiencia, me ayudó: utilicé todo el odio que había sentido contra la discriminación y la brutalidad.

Santiago Álvarez.

domingo, 16 de noviembre de 2008

El cine según... Wajda

Lo que más aprecio en una obra cinematográfica son los valores emocionales. Las películas intelectuales no llegan al espectador; son películas, en el fondo, carentes de valor. Para que una película haga impacto en el público y los protagonistas lo conmuevan, los medios de expresión tienen que ser emocionales. Mi divisa: presentar héroes románticos en situaciones dramáticas.

Andrzej Wajda. Revista Polonia, 5 (1972).

sábado, 15 de noviembre de 2008

¿Cuánto pesa una cabeza humana?

El peso de una cabeza se puede medir aislándola totalmente del resto del cuerpo. Como la decapitación no permite comprobar el peso de la propia cabeza hay que buscar otras alternativas.

Las vértebras cervicales son responsables de sostener el peso de la cabeza. Si nos colgamos cabeza abajo por los pies, las vértebras del cuello se separarán ligeramente debido a que el peso de la cabeza tirará de ellas.

Para pesarse la cabeza no hay más que bajar despacio hacia el tablero de una báscula en esa posición. Hay que mantenerse atento a la distancia entre la vértebra más alta del cuello y el cráneo, utilizando para ello, por ejemplo, un escáner ultrasónico, y en el instante en que la vértebra empiece a moverse hacia el cráneo debe parar y leer lo que marca la báscula. Como el cuello no está ejerciendo ya ninguna fuerza sobre la cabeza y ésta se halla aislada de él puede obtenerse una medida exacta de su peso.

El peso aproximado de la cabeza humana es de 4,25 kilogramos.

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Fuente: ¿Hay algo que coma avispas?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Prólogo de West Side Story

Durante muchos años me encantó West Side Story (1961) de Robert Wise y Jerome Robbins -en España estrenada como Amor sin barreras-. Después de descubrirla en un pase televisivo la vi un par de veces más. Me fascinaban los bailes, desde el inicial al del gimnasio. Incluso me compré la banda sonora de Leonard Berstein.

Hace más de una década que no la veo, pero hoy me ha venido a la memoria. En el recuerdo, una película entre dos aguas que no siempre se unen con fortuna: los geniales números musicales y la edulcorada del amor entre Tony y Maria, los Romeo y Julieta modernos.

Mi número favorito es el prólogo. Empieza con una guitarra eléctrica y metales graves creando ambiente, chasquidos de dedos marcan el pulso junto a un saxo solista. Es el tema de los Jets, que crece y crece hasta una parada en seco. La entrada de los Sharks, con trombón y percusión, convierte a los metales graves en sustitutos de los chasquidos de los dedos. El tema de los Jets sigue sonando pero más bajo. Un silbato de policía presagiando la tragedia prepara la entrada de la canción de los Jets. La cámara en picado, zoom, panorámica, travelling... explosión creativa.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Un cabello

Incluso un cabello tiene su propia sombra.


Publio Siro, (85 a. C.-43 a. C.), escritor latino de la antigua Roma.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Eleanor Rigby

El año 1966 nos regaló tres de los mejores álbumes de la historia: Blonde On Blonde de Bob Dylan, Pet Sounds de The Beach Boys y Revolver de The Beatles. En este último están incluidas joyas como Rain, I'm Only Sleeping o Eleanor Rigby.

Siempre me gustó esta última canción. Recuerdo la primera vez que la oí. La puso mi profesora de música en un tocadiscos en cuarto o quinto de la antigua E.G.B. Me encantó el vaivén de las voces -como en una montaña rusa-, los coros, la estupenda vocalización, la cantidad de instrumentos que parecían sonar a pesar de ser una canción de rock...

La historia de la personaje ha estado oculta hasta hoy.

Paul McCartney explicó en el mismo año de su edición que tomó el nombre de Eleanor de Eleanor Bron, una joven actriz que debutó en el cine con Help! (1965) de Richard Lester, y Rigby, de una firma de Bristol dedicada al comercio de vino, Rigby & Evens.

En los años ochenta se descubrió una lápida con el nombre de Eleanor Rigby en el cementerio de la escuela de San Pedro, en el barrio de Woolton (Liverpool), al que solían ir de adolescentes McCartney y Lennon. "El cementerio de la iglesia de San Pedro era un lugar que John y yo frecuentabamos regularmente, es posible que haya visto la tumba con el nombre y quizás inconscientemente lo haya recordado o relacionado; quizás mi memoria se clavó particularmente en ese recuerdo, o en el nombre, Eleanor. Pero el nombre no me resultaba suficiente, quería un apellido poco común", explicó entonces McCartney.

En 1990 Annie Mawson, directora de la ONG Sunbeams Music Trust, dedicada a ayudar con la música a niños con dificultades de aprendizaje, escribió a McCartney para contarle cómo había ayudado a un niño autista tocando al piano Yellow Submarine (1969). Desde la oficina del músico, Mawson recibió un documento que se va subastar a finales de este mes en la galería Idea Generation de Londres.

El documento, obtenido del libro de cuentas de 1911 de la ciudad de Liverpool, constata que Eleanor Rigby era una criada que trabajó en el hospital de Parkhill y que cobraba un salario de 14 peniques. Estuvo casada y falleció en octubre de 1939 a la edad de cuarenta y cuatro años. Parece ser que no tenía mucho en común con el personaje de la canción, una solterona que tiene una relación con un sacerdote, el padre Mckenzie.



Ah, look at all the lonely people
Ah, look at all the lonely people

Eleanor Rigby picks up the rice in the church where a wedding has been
Lives in a dream
Waits at the window, wearing the face that she keeps in a jar by the door
Who is it for?

All the lonely people
Where do they all come from?
All the lonely people
Where do they all belong?

Father McKenzie writing the words of a sermon that no one will hear
No one comes near.
Look at him working. Darning his socks in the night when there's nobody there
What does he care?

All the lonely people
Where do they all come from?
All the lonely people
Where do they all belong?

Eleanor Rigby died in the church and was buried along with her name
Nobody came
Father McKenzie wiping the dirt from his hands as he walks from the grave
No one was saved

All the lonely people
Where do they all come from?
All the lonely people
Where do they all belong?

martes, 11 de noviembre de 2008

La fortaleza escondida (1958) de Akira Kurosawa

Un travelling de seguimiento nos presenta a dos campesinos de espaldas que se acusan mutuamente de su situación después de la guerra. Un samurái los alcanza aterrorizado, pero es abatido inmediatamente por un grupo de combatientes a caballo. Su susto no les impide seguir hablando de sus miserias hasta que se pelean y separan.

Este es comienzo de La fortaleza escondida (Kakushi-toride no san-akunin, 1958) la película que argumentalmente -una guerra inacabada, un caballero, dos escuderos, una orgullosa princesa y un viaje lleno de amenazas- sirvió de base a La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977) y que gracias a mi amigo Salvatrón he podido recuperar.

Un argumento no demasiado destacable que la amplitud de miradas de Kurosawa convierte en algo más que una película de aventuras ambientada en la Edad Media japonesa, un jidai-Geki aventuras.

El emperador consigue una puesta en escena de gran fisicidad cercana al western con las admirables escenas multitudinarias en las que los campesinos están prisioneros o las que se desarrollan en la montaña junto a la fortaleza. Comedia y drama se alternan y compaginan perfectamente, impregnadas del humanismo habitual de su director, y sus temas de siempre, el absurdo de la guerra o el viaje como aprendizaje, no pierden un ápice de su fuerza.

Las escenas de acción son emocionantes, especialmente el duelo con la lanza, y los personajes están bien matizados en su evolución. El viaje convierte a la princesa en más feliz, al general Rokurota -estupendo Mifune- en más sociable y a los dos pícaros en... bueno, en menos pícaros, porque estos parece que no tienen solución, por mucho que se cierre el círculo y al final se acercen al cámara más alegres.

Una película aparentemente ligera que encierra grandes momentos.

Calificación: 6/10.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Problemas de doblaje

En la toma perfecta, cuando el guión es bueno
y los actores fingen dignamente ser héroes,
el tiempo marca estrías, va apagando
uno a uno los focos y la banda
sonora se interrumpe.
Sensación de pantalla desgarrada
la insuficiencia siempre de vivir.
Qué frágil la película
que intentamos rodar en esas horas
para sesión privada y clandestina
en la pantalla interna de los párpados.
Un insípido todo pudoroso
de noche americana
en las irisaciones del deseo,
ni siquiera el siena matizado
del pasado indoloro nos acude.
Sueño de gabardinas
por calles satinadas de humedad,
labios muy densos, casi
negros desde la sala. Juventud,
cinta de celuloide erosionado,
un guión mediocre,
problemas de doblaje.

Aurora Luque. Problemas de doblaje (1989).

domingo, 9 de noviembre de 2008

El steadicam

A comienzos de 1976, el principiante operador Garrett Brown convirtió los raíles de los travellings en obsoletos. Mediante un arnés y un sistema de contrapesos inventó el steadicam o estabilizador individual con montura.

La primera escena en la que se utilizó fue en el baile al aire libre de Esta tierra es mi tierra (Bound of Glory, 1976) de Hal Ashby. Los entrenamientos de Marathon Man (1976) de John Schlesinger y Rocky (1976) de John G. Avildsen son sus siguientes pasos.

En 1977 Garrett Brown y The Cinema Products Corps. obtienen el Óscar Técnico "por la invención y desarrollo de la cámara llamada steadicam"

El rodaje de El resplandor (The Shining, 1980) de Stanley Kubrick supuso un paso más.

(...) Uno de los planos del que más se ha hablado es la extraña secuencia en la que se sigue a Danny pedaleando a gran velocidad por los pasillos sobre su cochecito de plástico. El sonido es ensordecedor cuando corre sobre el parqué para apagarse bruscamente cuando atraviesa una alfombra. El objetivo debía encontrarse a algunos centímetros por encima del suelo y desplazarse rápidamente
muy cerca del vehículo, delante o detrás de él.

Intenté hacerlo andando pero después de una toma de tres minutos estaba tan exhausto que hubiera sido incapaz de dar las instrucciones para mi entierro. Además a esa velocidad, casi no podía acercar el objetivo a menos de 45 cm del suelo. Decidimos montar el steadicam sobre el sillón con ruedas Ron Ford, prototipo que Stanley había contribuido a crear unos años antes y que todavía tenía a su disposición.

Se trata de un aparato muy útil. Se puede desplazar en todas direcciones y el asiento se puede mover según las exigencias del plano (...). Así estábamos equipados para desplazar suavemente la cámara sobre las alfombras y sobre el suelo a gran velocidad y a cualquier altura, hasta algunos centímetros del suelo. El resultado, como se puede ver, es espectacular''.

(Garrett Brown, ''The Shining and the Steadicam'', American Cinematographer, Hollywood, agosto 1980).


sábado, 8 de noviembre de 2008

The Alphabet (1968) de David Lynch

Fue en Filadelfia donde empecé a hacer cine. Todo empezó con un concurso de pintura y escultura experimental que la Academia celebraba cada año. El primer año construí una escultura móvil que consiguió el segundo premio. El segundo, construí una pantalla esculpida con tres cabezas tridimensionales e hice una película sobre seis personas vomitando que tenía que proyectarse en aquella pantalla. Aquella escultura-película compartió el primer premio. Un millonario, antiguo alumno de la Academia, vio la exposición y me preguntó si podría hacer otra escultura-película para su sala de estar por mil dólares. Fue entonces cuando compré una cámara de segunda mano. Dejé la Academia porque no aprendía nada nuevo y podía seguir haciendo cosas en casa. Fue entonces cuando empecé a trabajar en un corto de cuatro minutos combinando, por primera vez para mí, animación y acción real. Se llamaba The Alphabet y lo presenté al American Film Institute con la esperanza de que me dieran una beca.

David Lynch.


jueves, 6 de noviembre de 2008

El cine según... Ford

Siempre me ha gustado hacer películas, ha sido toda mi vida. Me gusta la gente con la que trato, y no me refiero a los peces gordos; me refiero a los actores, las actrices, los fotógrafos, los eléctricos. Me gusta estar en el plató, y se trate de la película que se trate, me gusta trabajar en el cine. Es divertido. (...) Pero nunca he pensado en lo que estaba haciendo en términos de "arte", o "esto es estupendo" o "de importancia mundial", ni nada por el estilo, para mí, siempre se trataba de un trabajo que hacer, con lo que disfrutaba inmensamente, y nada más.

Del libro John Ford de Peter Bogdanovich. Editorial Fundamentos, 1971.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Títulos y tráiler de Teléfono rojo...

Pablo Ferro (Antilla, Cuba, 1935) emigró a Nueva York siendo adolescente y trabajó con Stan Lee en Atlas Comics Books a mediados de los años cincuenta. Desde el mundo de la publicidad dio el salto al cine de la mano de Stanley Kubrick que lo fichó para que hiciera los títulos de crédido de Teléfono rojo, volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, 1964) .

Kubrick pensó en utilizar aviones pequeños sobre los que impresionar las letras, pero Ferro lo convenció para utilizar grandes aeronaves y letras de distinto tamaño que ocuparan prácticamente toda la pantalla. Dibujó todas las letras a mano consiguiendo un resultado muy atractivo. Nunca antes se había hecho nada parecido.

Posteriormente, ante la negativa de Arthur Lipsett, Kubrick le encargó también el tráiler -vídeo- y Ferro empleó una técnica novedosa consistente en la combinación de imágenes de la película y letras o palabras a 125 imágenes por minuto. Había inventado el 'quick cut' (corte rápido).

lunes, 3 de noviembre de 2008

Las 10 mejores películas de John Huston

10. La horca puede esperar (Sinful Davey, 1969). Guion: James R. Webb. Música: Ken Thorne. Intérpretes: John Hurt, Pamela Franklin, Niguel Davenport y Ronald Fraser. 95 min. [6/10]

9. Fat City, ciudad dorada (Fat City, 1972). Guion: Leonard Gardner. Música: Marvin Hamlish. Intérpretes: Stacy Keach, Jeff Bridges, Susan Tyrrell y Candy Clark. 100 min. [6/10]

8. Cayo Largo (Key Largo, 1948). Guion: Richard Brooks y John Huston. Música: Max Steiner. Intérpretes: Humphrey Bogart, Edward G. Robinson, Lauren Bacall y Lionel Barrymore. 100 min. [7/10]

7. Vidas rebeldes (The Misfits, 1961). Guion: Arthur Miller. Música: Alex North. Intérpretes: Clark Gable, Marilyn Monroe, Montgomery Clift y Thelma Ritter. 124 min. [7/10]

6. Dublineses (The Dead, 1987). Guion: Tony Huston. Música: Alex North. Intérpretes: Anjelica Huston, Donal McCann, Dan O'Herlihy y Helena Carroll. 83 min. [7/10]

5. La jungla de asfalto (The Asphalt Jungle, 1950). Guion: Ben Maddow y John Huston. Música: Miklós Rózsa. Intérpretes: Sterling Hayden, Louis Calhern, Sam Jaffe y Jean Hagen. 112 min. [8/10]

4. El halcón maltés (The Maltese Falcon, 1941). Guion: John Huston. Música: Adolph Deutsch. Intérpretes: Humphrey Bogart, Mary Astor, Gladys George y Peter Lorre. 101 min. [8/10]

3. La reina de África (The African Queen, 1951). Guion: James Agee y John Huston. Música: Allan Gray. Intérpretes: Humphrey Bogart, Katharine Hepburn, Robert Morley y Peter Bull. 105 min. [9/10]

2. El hombre que pudo reinar (The Man Who Would Be King, 1975). Guion: John Huston y Gladys Hill. Música: Maurice Jarre. Intérpretes: Sean Connery, Michael Caine, Christopher Plummer y Saeed Jaffrey. 129 min. [9/10]

1. El tesoro de Sierra Madre (The Treasure of Sierra Madre, 1948). Guion: John Huston. Música: Max Steiner. Intérpretes: Humphrey Bogart, Walter Huston, Tim Holt y Bruce Bennett. 126 min. [10/10]

John Huston dirigió 41 largometrajes entre 1941 y 1987.

viernes, 31 de octubre de 2008

Carteles de Regreso al futuro

Drew Struzan (Portland, Oregon, 1947) es un artista que lleva dedicados más de treinta años a realizar carteles de cine. Inconfundible por sus diseños y dibujos, su primera obra fue La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977) y desde entonces tiene en su currículum más de cien carteles entre los que se incluyen prácticamente la totalidad de las películas de Steven Spielberg y George Lucas.

Entre su obra, que se muestra en la página www.drewstruzan.com, he elegido los que realizó para Regreso al futuro (Back to the Future, 1985) y sus dos secuelas, una gozada.

jueves, 30 de octubre de 2008

Final de El planeta de los simios

Basada en la novela de Pierre Bouelle, El planeta de los simios (Planet of the Apes, 1968) del irregular pero a reconsiderar Franklin J. Schaffner -El señor de la guerra (The War Lord, 1965) o Patton (1970)- se erigió en un éxito comercial, y ligeramente crítico, que generó cuatro secuelas cinematográficas, un remake y varios telefilmes y series.

A mitad del camino del fantástico y el cine de aventuras, la primera película se luce con uno de los finales más sorprendentes y sobrecogedores de la historia del cine. El decimoséptimo puesto entre los mejores finales que hace unos años le asignó la página Filmcritic se queda un poco corto.

martes, 28 de octubre de 2008

Los nombres de las mejores bandas de rock (II)

Más nombres de grandes bandas de rock -faltan algunas pero no me echéis a los perros-:

  • Blondie: es el nombre por el que se conoce a la tira cómica de los periódicos norteamericanos Blondie and Dagwood, acerca de una rubia y su marido, que empezó a publicarse en 1930.
  • Blur: inicialmente llamados Seymur, su cambio de nombre se decidió porque no existía otro igual y era sumamente sencillo.
  • Chemical Brothers: los Dust Brothers en honor a los productores de uno de sus álbumes favoritos, el Paul’s Boutique de los Beastie Boys, fueron demandados por que exitía otro grupo con el mismo nombre. Al denegarseles el nombre alternativo de Dust Brothers UK, eligieron el actual.
  • Creedence Clearwater Revival: como su primer nombre The Golliwogs no le gustaba a la discográfica, su líder John Fogerty mezcló el nombre de un amigo, Creedence, que vio un anuncio en televisión de una cerveza "con las virtudes del agua clara" y que sintió una especie de revival musical. Un poco raro.
  • Deep Purple: Ritchie Blackmore, guitarrista y fundador cambió el nombre de Concrete God por la canción favorita de su abuela. Un tema romantico compuesto por Nino Tempo y April Stevens, que alcanzó lo más alto de las listas en 1963.
  • Dire Straits: situación económica de "Tremendas Estrecheces" en la que se encontraban todos los miembros del grupo cuando se unieron.
  • Echo and the Bunnymen: según Ian McCulloch, cantante, "Significa, más o menos, nada. Teníamos un amigo que nos sugería nombres como The Daz Men o Glisserol and the Fan Extractors. Echo and the Bunnymen era uno de estos nombres". Otra versión es la del guitarrista Will Sergeant: "Pensé que era tan estúpido como los demás". El caso es que al principio llamaban a su batería electrónica Echo hasta que tuvieron un batería normal.
  • Queen: al entrar Freedy Mercury en la banda Smile, que ya había publicado un single, sugirió el cambio de nombre parece ser que para darle más universalidad.
  • Pixies: parecido a R.E.M. Joey Santiago, guitarrista, abrió al azar el diccionario y encontró una palabra que le sonó bien pero no conocía su significado -por entonces, no dominaba demasiado bien el inglés-. A todos les pareció bien.
  • Radiohead: amigos desde la escuela, se llamaron en sus inicios On a Friday para pasar a ser Radiohead, a instancias de EMI antes de entregar su primer album, en honor a la canción Radio Head del disco True Stories (1987) de Talking Heads.
  • Ramones: de entre las muchas versiones que circulan, la más creída es la que dice que Douglas "Dee Dee" Colvin, bajista, se basó en el nombre falso que Paul McCartney utilizaba para registrarse en algunos hoteles: Paul Ramon. Toda la banda pasó a ser apellidada artísticamente Ramone.
  • R.E.M. : como dice mi amigo Vicente "buscaban un nombre para el grupo y abriendo el diccionario les apareció en primer lugar".
  • Roxy Music: Bryan Ferry, líder del grupo, tomó el nombre de un cine que había en el otro lado de la calle donde vivía.
  • Sex Pistols: Malcolm McLaren era el dueño de una tienda de ropa fetichista en Londres llamada Sex, por lo que decidió llamar al grupo del que se hizo manager QT Jones and the Sex Pistols. Al final redujo el nombre.
  • Sonic Youth: entre las versiones que circulan por ahí, las dos más probables son: una combinación de Fred "Sonic" Smith de la banda MC5 y de Big Youth, músico reggae, y una burla a la gran cantidad de bandas con la palabra youth que había en la Nueva York de los años 80.
  • Superchunck: este dato me lo descubrió Vicente: "Chunk (por el batería Chuck Garrison), luego le añadirian el prefijo Super".
  • Talking Heads: lo eligieron pensando en una persona que habla sin hacer ningún tipo de gesticulación.
  • The Who: Pete Townsend, guitarrista, pensó cambiar su nombre inicial, The High Numbers, por The Hair And The Who, pero como sonaba a nombre de pub lo acortaron, pensando también en llamar la atención cuando se imprimiera enorme en los carteles.

lunes, 27 de octubre de 2008

I'm going to make him an offer he can't refuse

Una de las cumbres del cine. La mejor trilogía. Una de las más grandes interpretaciones. De El padrino (1972) de Francis Ford Coppola todo lo que se diga es poco (y seguramente ya estará dicho).

La vi por primera vez con catorce años, primero del antiguo B.U.P., y me quedé alucinado. Nada más empezar la película, durante las peticiones a Don Corleone por la boda de su hija, un mal cantante y peor actor, le pide que intervenga para conseguir el papel de su vida. Y El Padrino dice: "Voy a hacerle una oferta que no podrá rehusar". Minutos más tarde, la cabeza de un caballo empapa las sábanas de un millonario.

domingo, 26 de octubre de 2008

Fragmentos (2007) de Ariel Luque

"Si el cortometraje no hubiera existido, Resnais lo habría probablemente inventado" dijo Jean-Luc Godard de las primeras películas de su compatriota, y es que Noche y niebla (Nuit et brouillard, 1955) y Toda la memoria del mundo (Toute la mémoire du monde, 1955) son obras maestras y el resto de sus cortos bastante buenos. Poco tiempo después el mismo Godard o Truffaut cambiaron la pluma por la cámara y realizaron sus primeros cortometrajes.

Muchos directores consagrados utilizaron el formato reducido en sus inicios, en España recuerdo a Pedro Almodóvar, Julio Médem o Alejandro Amenábar y en Argentina a Lucrecia Martel. Desde allí, Ariel Luque, joven crítico, guionista y bloguero, presenta en su página El cine... una realidad poética , una pequeña obra llena de talento.

Entre el humo de la ilusión y la ensoñación, una trompeta solitaria gime y una voz en off nos presenta la mujer soñada. Una mujer desconocida en un lugar desconocido. Una mujer buscada y presentada intensamente con primeros y primerísimos planos. El narrador protagonista aparece junto a ella y gana la partida que ella le propone -porque ella quiere-. Es el comienzo de la pasión, acertadamente retratada con fragmentos del cuerpo separadados por fundidos a negro y aunados por la envolvente música de la trompeta.

Una feliz aproximación al deseo, a la soledad y a los sueños para olvidarla, en un ambiente de brumas de bares (o cabarés) que me ha recordado a esa bellísima película de Eliseo Subiela titulada El lado oscuro del corazón.

Un firme paso de corta duración en un creador que espero que sea reconocido con su siguiente obra, también corta, y alcance el largo.

viernes, 24 de octubre de 2008

Bizarre Love Triangle (1986) de New Order



Every time I think of you
I feel shot right through with a bolt of blue
It's no problem of mine but it's a problem I find
Living a life that I can't leave behind
There's no sense in telling me
The wisdom of a fool won't set you free
But that's the way that it goes
And it's what nobody knows
While every day my confusion grows
Every time I see you falling
I get down on my knees and pray
I'm waiting for that final moment
You'll say the words that I can't say

I feel fine and I feel good
I'm feeling like I never should
Whenever I get this way, I just
don't know what to say
Why can't we be ourselves like we were yesterday
I'm not sure what this could mean
I don't think you're what you seem
I do admit to myself
That if I hurt someone else
Then I'll never see just what we're meant to be
Every time I see you falling
I get down on my knees and pray
I'm waiting for that final moment
You'll say the words that I can't say.

New Order. Brotherhood (1986).

miércoles, 22 de octubre de 2008

Breve antología de la literatura universal

Canta, oh diosa, no sólo la cólera de Aquiles sino cómo al principio creó Dios los cielos y la tierra y cómo luego, durante más de mil noches, alguien contó la historia abreviada del hombre, y así supimos que a mitad del andar de la vida, uno despertó una mañana convertido en un enorme insecto, otro probó una magdalena y recuperó de golpe el paraíso de la infancia, otro dudó ante la calavera, otro se proclamó melibeo, otro lloró las prendas mal halladas, otro quedó ciego tras las nupcias, otro soñó despierto y otro nació y murió en un lugar de cuyo nombre no me acuerdo. Y canta, oh diosa, con tu canto general, a la ballena blanca, a la noche oscura, al arpa en el rincón, a los cráneos privilegiados, al olmo seco, a la dulce Rita de los Andes, a las ilusiones perdidas, y al verde viento y a las sirenas y a mí mismo.

Centro Cultural Faroni. Quince líneas (1996).

domingo, 19 de octubre de 2008

Vicky Cristina Barcelona (2008) de Woody Allen

Querido Woody Allen:

He visto todas tus películas casi puntualmente ya que algunas las estrenaste cuando acababa de nacer. He amado Nueva York contigo y gracias a ti. Me reí especialmente con tu primera etapa, pero también muchas otras veces, especialmente cuanto te veía en la pantalla. Homenajeaste a Bergman, casi siempre acertadamente. Las calles y los bares fueron tus escenarios, la época, el presente.

¿Pero últimamente qué te ha pasado? Desde Desmontando a Harry (Deconstructing Harry, 1997) te he encontrado cansado, sin esa chispa en los diálogos que antes bordabas, sólo con Match Point (2005) demostraste tu casi inagotable talento. Ahora nos ha llegado una postal tópica con actores desaprovechados de dos ciudades españolas.

Esta última obra, por ahora, abusa de la voz en off, repite las imágenes más bellas, pero más manidas, de una ciudad como Barcelona que tiene miles de caras. Los actores, indudablemnte solventes, están sin orientación y se ajustan a tópicos, especialmente la histérica Penélope Cruz -en un personaje hipérbole del cine de Almodóvar- y la turista Scarlett Johanson. ¿Y Bardem? Un pintor que es bohemio porque visita el barrio chino pero tiene avioneta y vive en Pedralbes. Increíble.

Acertada, hay que reconocerlo, está Rebecca Hall, el personaje con más matices, más redondo, con más evolución. No al principio, porque tanto ella como su novio son los típicos burgueses enconsertados en una clase y unas actitudes demasiado vistas.

Respecto a la banda sonora, sinceramente, creo que es lo peor. El tema central del grupo afincado en Barcelona Guilia y los Tellarini se repite hasta la saciedad para recordarnos insistentemente lo malo que es. El clásico Entre dos aguas de Paco de Lucía encaja mejor como leitmotiv pero se ahoga entre tanto flamenco, imprescindible, aunque no venga a cuento, en toda película ambientada en España.

De todas maneras, seguiré persiguiendo cada película que estrenes y emocionándome con Manhattan, Annie Hall, Zelig... y muchas otras.

Calificación: 2/10.

sábado, 18 de octubre de 2008

Los nombres de las mejores bandas de rock

Algunos nombres de grandes bandas del rock y cómo surgieron:
  • The Animals: Animal Hog era el nombre de un okupa amigo de la banda. Para Eric Burdon "él resumía lo que queríamos representar con nuestra música. Total libertad, un poco de anarquía, mucho de salvaje y muchos buenos ratos".
  • The Beach Boys: se llamaron Carl & the Passions, Kenny & the Cadets y The Pendletones hasta que la discográfica que publicó su primer álbum les cambió el nombre sin su permiso porque pensaron que reflejaba mejor la imagen del grupo.
  • The Beatles: conocida es la mezcla que hizo John Lennon con las palabras Beetles (escarabajos) y Beat (compás, ritmo, redoble).
  • Buzzcocks: el nombre surgió de una frase que repetía un personaje de la miniserie inglesa Rock Follies (1976): "Give me a buzz, cock!" (Dáme un toque).
  • The Clash: Mick Jones, guitarrista y vocalista, eligió el nombre porque "esa era la palabra que aparecía más a menudo en los titulares de los periódicos entre 1975 y 1976".
  • The Doors: proviene del libro de Aldous Huxley The Doors of Perception (1954), inspirado a su vez en un pasaje del poeta William Blake: "If the doors of perception were cleansed, everything would appear to man as it is: infinite.. " (Si se abrieran las puertas de percepción, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito).
  • Guns N'Roses: Axl Rose (cantante) y Izzy Stradlin (compositor y guitarrista) tocaban inicialmente en una banda llamada Rose, que después se pasó a Hollywood Rose, justo antes de que Axl se largara a los L.A. Guns en 1985. Cuando se juntaron las dos bandas adoptaron un nombre mezcla de de ambas.
  • Hüsker Dü: lo sacaron del nombre noruego del juego de mesa Do You Remember?. Se trata de un juego de velocidad en el que se levantan fichas que están al revés y han de formarse parejas.
  • Iron Maiden: lo tomaron de un instrumento de tortura consistente en un sarcófago con forma de mujer que tenía en su interior un forro de pinchos.
  • The Jam: se le ocurrió a la hermana de Paul Weller, guitarrista, cantante y compositor de la banda, pensando un grupo a la hora del desayuno: "Bueno, ya tenemos a unos The Bread (el pan), a los The Marmalade (la mermelada -de naranjas amargas-), así que tengamos a los The Jam (la mermelada en general)".
  • Jefferson Airplane: Jorma Kaukonen, su guitarrista, era un devoto fan de varios bluesmen blancos, uno de ellos tenía un perro llamado Blind Thomas Jefferson Airplane. Jorma pensó que era un buen nombre y pensaron adoptarlo temporalmente, pero no fue así.
  • The Jesus and Mary Chain: lo sacaron los hermanos Reid de un regalo que daban en unos paquetes de cereales.
  • Joy Division: llamados primeramente Warsaw, el nombre proviene del grupo de mujeres judías usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazis.
  • Led Zeppelin: pensando en formar un grupo juntos, John Entwistle, bajo de The Who, le comentó a su compañero Keith Moon, batería, y a Jimmy Page: "Vale, llamémonos Lead Zeppelin (zeppelin de plomo), porque caeremos como una pelota". Al final quitaron la a para que sonara mejor.
  • Pink Floyd: Syd Barret, guitarrista y vocalista, bautizó a la formación inspirándose en uno de sus discos favoritos, firmado por dos bluesmen de Georgia llamados Pink Anderson y Floyd Council.
  • The Rolling Stones: inicialmente llamados Little Boy Blue & Blue Boys (El pequeño niño azul y los niños azules), cuando Brian Jones entró en la banda adoptaron el nombre de una canción de Muddy Waters: Rolling Stones Blues (El blues de las piedras rodantes).
  • The Smiths: los cuatro componentes querían un nombre que implicara anonimato y escogieron uno de los apellidos más numerosos y populares del Reino Unido.
  • U2: Adam Clayton, primer mánager y bajista, quería cambiar el nombre inicial The Hype por uno que sonase mucho más ambiguo. Y eligió U2, nombre de un avión espía, un submarino y un popular modelo de pilas inglesas. Su sonido también significa "you, too" (tú, también) o "you two" (vosotros dos).
  • The Velvet Underground: según el libro del mismo nombre sobre los placeres del sadomasoquismo escrito por Michael Leigh en 1963.

viernes, 17 de octubre de 2008

Vincent (1982) de Tim Burton

Es la primera película que realicé, la amo profundamente, es muy personal. Haber conocido a Vicent Price fue para mí una gran experiencia. No es sólo un gran actor, sin también un coleccionista de obras de arte y muchas otras cosas. Me inspiró mucho. De niño vi todas sus películas, las de Roger Corman en particular. Como tantos niños, tenía pensamientos sombríos, todo me afectaba y además era increíblemente tímido. Por razones que ignoro, me sentía identificado con los personajes que él interpretaba, sobre todo los de la serie basada en Edgar Allan Poe, lo que me servía de catarsis. Los tormentos, las torturas que él atravesaba eran cuentos de hadas para mí. Me rendía un servicio emocional. Ver sus películas me permitía expresar mis sentimientos.
Abordé el guión de Vincent como un relato literario acompañado de ilustraciones y se lo envié a Vicent Price. No le conocía y su reacción fue maravillosa. Aceptó poner la voz en off a la película. Fue un sueño que se convirtió en realidad. Nos conocemos ya desde hace diez años y estamos más o menos en contacto, por lo que me pareció evidente porponerle el papel de creador de Eduardo Manostijeras.

Tim Burton.

jueves, 16 de octubre de 2008

Soledad y olvido

El que en la soledad busca olvido, sólo acrecienta el recuerdo.
Thomas Fuller (1608-1661). Clérigo e historiador inglés.

martes, 14 de octubre de 2008

El caballero oscuro (2008) de Christopher Nolan

La última aventura cinematográfica de Batman es la película más comentada en los blogs, la cuarta mejor de la historia por votación popular -IMDb-, la segunda más taquillera de la historia en Estados Unidos y la cuarta en todo el mundo. Con estos datos, acercarse a la película casi asusta y más cuando está casi de reestreno y ya se ha dicho todo.

Christopher Nolan (Londres, 1970) ha dirigido seis largometrajes en diez años consiguiendo con su audacia, y buen hacer, por supuesto, un prestigio inusitado para alguien tan joven. Memento (2000) asombró a medio mundo y tanto Batman Begins (2003) como El truco final - El prestigio (The Prestige, 2006) cosecharon buenas críticas y atrayeron a masas de aficionados. Nada, sin embargo, comparado con El caballero oscuro (2008), la más esperada película del año.

La perfección de la estrategia del superhéroe contra el crimen organizado conduce a un callejón sin salida a los grupos -bastante mal dibujados por arquetípicos- que controlan los negocios sucios de la ciudad. La experiencia y cultura del mal está acorralada y sólo un villano sin pasado o con muchos pasados, un miserable caótico pero omnipresente puede colapsar nuevamente todo el sistema. No valen entonces ni policías ni valientes defensores de la ley.

Este personaje, felizmente interpretado, es el protagonista de la película que deja en la sombra al superhéroe, cuestionado -como en algunas de las últimas adaptaciones- por la sociedad que defiende. Heath Ledger logra una intensidad dramática difícil de rastrear en anteriores malos del cine.

Afortunadamente no está solo porque los nuevos secundarios, Aaron Eckhart en su papel de defensor que deviene en vengador o Maggie Gyllenhaal como valiente compañera y vertice del triángulo amoroso, bastante digno todo sea dicho, y alguno de los antiguos, como Gary Oldman, mantienen el tipo bastante acertadamente. Morgan Freeman y Michael Caine tienen menos diálogos y no tan conseguidos, pienso en los toques cómicos del último.

La arquitectura narrativa, apabullante pero no artificiosa, la banda sonora, las escenas de acción -alucinante la persecución del furgón- y la sempiterna, pero no por ello desaprovechada, dualidad héroe-villano, conforman una película estupenda de obligada visión.

Calificación: 7/10.

domingo, 12 de octubre de 2008

Las apariencias del pintor

Aquel pintor tan pobre y barbilampiño no sólo llevaba pintado un fino bigote sobre su labio superior; también sus calcetines, que higiénicamente cambiaba cada día de color, eran pintados. Y la mujer con la que dormía estaba pintada sobre la sabana.

Ángel Guache.

martes, 7 de octubre de 2008

Psychocandy (1995) de The Jesus and Mary Chain

Desde East Kilbride, una pequeña ciudad del área metropolitana de Glasgow, a mediados de los ochenta, dos hermanos de poco más de veinte años convulsionaron el rock.

Adoptaron el nombre de The Jesus and Mary Chain de una cadena de oro que venía de regalo con una conocida marca de cereales para el desayuno y comenzaron a hacer conciertos de espaldas al público de no más de 25 minutos -“Nunca ha habido un grupo lo suficientemente bueno como para tocar más tiempo” afirmaban-.

En mayo de 1984 firmaron con el sello independiente Creation de Alan McGhee y en noviembre del mismo año Jim y William Reid, ambos cantantes y guitarristas, Murray Dalguish en la batería y Douglas Hart en el bajo, editaron un 7" con Upside down en la cara A y Vegetable Man en la B. Su primera píldora eléctrica para el mercado indie.

Blanco y Negro, subsidiaria de WEA, los fichó y con Bobby Gillespie -luego líder de Primal Scream- sustituyendo a Dalguish en la batería editaron en noviembre de 1985 su primer larga duración: Psychocandy.

Influido por la omnipresente Velvet Underground y el surf de The Beach Boys, The Jesus and Mary Chain crearon catorce canciones, posteriormente se añadió Some Candy Talking que saldría en julio del año siguiente, que unían unas letras agresivas con unas paredes sonoras de guitarras distorsionadas que no dejaron indiferentes a nadie. Había nacido el noise rock.

La batería de Just Like Honey abre el disco. La voz suave de Jim nos encandila entre los primeros acordes de una guitarra, el bajo y la otra guitarra aparecen después creando un telón sonoro de fondo. No nos confundamos, este aperitivo da paso a The Living End que acelera el ritmo y crea la pared noise abrumadora, desgarradora. Otra vuelta de tuerca más da la siguiente canción Taste the Floor, la suciedad de la pared cubre todo el tema, la voz -igualmente pop- ya está muy alejada y aparece el primer riff arrebatador del disco, una roza hasta la médula. Algunos punteos tiene The Hardest Walk, pero una guitarra-taladro no te deja tranquilo. Después del descanso que supone Cut Dead -hasta suena limpia-, In a Hole te rompe los tímpanos, una pared de distorsión sucísima que culmina con un éxtasis vocal presa también de la locura. Taste of Cindy nos tranquiliza un poco, estamos ante metal con metal, pero con mano suave, sin gritos.

Never Understand, primer single, arranca con una batería demoledora y una pared sonora y una voz más rápidas de lo habitual, con aullidos finales. Quizá la canción más surfera y conseguida. Inside me suena como una motocicleta arrancando y una voz desde el más allá, menos mal que unos coros dulcifican el tema. Aterciopelada empieza Sowing Seeds, pero no es lo que parece. Después de My Little Underground, relativamente contenida, You Trip Me Up es pura distorsión, este segundo single es una de las canciones más redondas. Something Wrong supone el penúltimo escalón en el desvarío que acaba con It's So Hard, bronca, un juego entre la gargantas enfermas de los Reid y sus desconsoladas guitarras.

Personalísimo, agresivo, sucio, demoledor, decadente, irresponsable y absolutamente imprescindible.

Calificación: 9/10.
Clasificación Acclaimed Music: 80.
Clasificación Rolling Stone: 268.

Edición original (1985): Just Like Honey, 3:00, The Living End, 2.14, Taste the Floor, 2:54, The Hardest Walk, 2:36, Cut Dead, 2:45, In a Hole, 3:01, Taste of Cindy, 1:39, Never Understand, 2:58, Inside Me, 3:08, Sowing Seeds, 2:47, My Litte Underground, 2:30, You Trip Me Up, 2:22, Something's Wrong, 4:00, It's So Hard, 2:35

Bonus tracks (1997): Some Candy Talking, 3:15.