martes, 11 de noviembre de 2008

La fortaleza escondida (1958) de Akira Kurosawa

Un travelling de seguimiento nos presenta a dos campesinos de espaldas que se acusan mutuamente de su situación después de la guerra. Un samurái los alcanza aterrorizado, pero es abatido inmediatamente por un grupo de combatientes a caballo. Su susto no les impide seguir hablando de sus miserias hasta que se pelean y separan.

Este es comienzo de La fortaleza escondida (Kakushi-toride no san-akunin, 1958) la película que argumentalmente -una guerra inacabada, un caballero, dos escuderos, una orgullosa princesa y un viaje lleno de amenazas- sirvió de base a La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977) y que gracias a mi amigo Salvatrón he podido recuperar.

Un argumento no demasiado destacable que la amplitud de miradas de Kurosawa convierte en algo más que una película de aventuras ambientada en la Edad Media japonesa, un jidai-Geki aventuras.

El emperador consigue una puesta en escena de gran fisicidad cercana al western con las admirables escenas multitudinarias en las que los campesinos están prisioneros o las que se desarrollan en la montaña junto a la fortaleza. Comedia y drama se alternan y compaginan perfectamente, impregnadas del humanismo habitual de su director, y sus temas de siempre, el absurdo de la guerra o el viaje como aprendizaje, no pierden un ápice de su fuerza.

Las escenas de acción son emocionantes, especialmente el duelo con la lanza, y los personajes están bien matizados en su evolución. El viaje convierte a la princesa en más feliz, al general Rokurota -estupendo Mifune- en más sociable y a los dos pícaros en... bueno, en menos pícaros, porque estos parece que no tienen solución, por mucho que se cierre el círculo y al final se acercen al cámara más alegres.

Una película aparentemente ligera que encierra grandes momentos.

Calificación: 6/10.

7 comentarios:

Vicente dijo...

Pues, sin lugar a dudas, me gustaría verla. Dices que Salvatrón te la dejó?

SALVATRON dijo...

Una obra menor del maestro Kurosawa cuya fama procede injustamente de la película de George Lucas.
Clásico a reivindicar.

Ariel Luque dijo...

Has recuperado un gran film que merece ser desempolvado y, como dijo Salvatrón, reivindicado. Como todo lo que salió de la mente de este maestro! Ese detalle de Lucas no lo sabía, debe ser porque nunca me atrajeron La guerra de las galaxias jajaa, no son peliculas de mi agrado personal. Gracias a ti Carlos por esta reseña y a Salvatrón por hacerte llegar esta obra, de este inolvidable maestro!.
Un abrazo!

Ariel.

Pedro dijo...

A ver si me la dejáis, que como buen friki de Star Wars, tendré que ver el origen. Por cierto, Carlos, a ver si te devuelvo "El Cuarto Mandamiento

Castedo Merinero dijo...

Vicente,
con la venia de Salvatrón te la paso el sábado.
Salvatrón,
conseguiremos reivindicarla.
Ariel,
gracias a ti por tus comentarios, pero ver de vez en cuando alguna película yanqui con efectos especiales puedes ver, que como mucho puede provocar frikismo.
Pedro,
volviste. Aquí te quiero ver. Después de Vicente (o antes).
Abrazos.

Ariel Luque dijo...

jajajaja las veo, pero el ejemplo no es para nada George Lucas. El exceso de efectos y la exageración no me gustan. Pero, por supuesto que veo cine yanqui con efectos especiales. Un abrazo amigo!

Ariel

Amparo dijo...

Me encanta Kurosawa. Buenísimas Rashomon, Duelo silencioso y El idiota. No he visto La fortaleza escondida pero sin duda la tengo en cuenta...espero poderla ver.