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martes, 7 de octubre de 2008

Psychocandy (1995) de The Jesus and Mary Chain

Desde East Kilbride, una pequeña ciudad del área metropolitana de Glasgow, a mediados de los ochenta, dos hermanos de poco más de veinte años convulsionaron el rock.

Adoptaron el nombre de The Jesus and Mary Chain de una cadena de oro que venía de regalo con una conocida marca de cereales para el desayuno y comenzaron a hacer conciertos de espaldas al público de no más de 25 minutos -“Nunca ha habido un grupo lo suficientemente bueno como para tocar más tiempo” afirmaban-.

En mayo de 1984 firmaron con el sello independiente Creation de Alan McGhee y en noviembre del mismo año Jim y William Reid, ambos cantantes y guitarristas, Murray Dalguish en la batería y Douglas Hart en el bajo, editaron un 7" con Upside down en la cara A y Vegetable Man en la B. Su primera píldora eléctrica para el mercado indie.

Blanco y Negro, subsidiaria de WEA, los fichó y con Bobby Gillespie -luego líder de Primal Scream- sustituyendo a Dalguish en la batería editaron en noviembre de 1985 su primer larga duración: Psychocandy.

Influido por la omnipresente Velvet Underground y el surf de The Beach Boys, The Jesus and Mary Chain crearon catorce canciones, posteriormente se añadió Some Candy Talking que saldría en julio del año siguiente, que unían unas letras agresivas con unas paredes sonoras de guitarras distorsionadas que no dejaron indiferentes a nadie. Había nacido el noise rock.

La batería de Just Like Honey abre el disco. La voz suave de Jim nos encandila entre los primeros acordes de una guitarra, el bajo y la otra guitarra aparecen después creando un telón sonoro de fondo. No nos confundamos, este aperitivo da paso a The Living End que acelera el ritmo y crea la pared noise abrumadora, desgarradora. Otra vuelta de tuerca más da la siguiente canción Taste the Floor, la suciedad de la pared cubre todo el tema, la voz -igualmente pop- ya está muy alejada y aparece el primer riff arrebatador del disco, una roza hasta la médula. Algunos punteos tiene The Hardest Walk, pero una guitarra-taladro no te deja tranquilo. Después del descanso que supone Cut Dead -hasta suena limpia-, In a Hole te rompe los tímpanos, una pared de distorsión sucísima que culmina con un éxtasis vocal presa también de la locura. Taste of Cindy nos tranquiliza un poco, estamos ante metal con metal, pero con mano suave, sin gritos.

Never Understand, primer single, arranca con una batería demoledora y una pared sonora y una voz más rápidas de lo habitual, con aullidos finales. Quizá la canción más surfera y conseguida. Inside me suena como una motocicleta arrancando y una voz desde el más allá, menos mal que unos coros dulcifican el tema. Aterciopelada empieza Sowing Seeds, pero no es lo que parece. Después de My Little Underground, relativamente contenida, You Trip Me Up es pura distorsión, este segundo single es una de las canciones más redondas. Something Wrong supone el penúltimo escalón en el desvarío que acaba con It's So Hard, bronca, un juego entre la gargantas enfermas de los Reid y sus desconsoladas guitarras.

Personalísimo, agresivo, sucio, demoledor, decadente, irresponsable y absolutamente imprescindible.

Calificación: 9/10.
Clasificación Acclaimed Music: 80.
Clasificación Rolling Stone: 268.

Edición original (1985): Just Like Honey, 3:00, The Living End, 2.14, Taste the Floor, 2:54, The Hardest Walk, 2:36, Cut Dead, 2:45, In a Hole, 3:01, Taste of Cindy, 1:39, Never Understand, 2:58, Inside Me, 3:08, Sowing Seeds, 2:47, My Litte Underground, 2:30, You Trip Me Up, 2:22, Something's Wrong, 4:00, It's So Hard, 2:35

Bonus tracks (1997): Some Candy Talking, 3:15.

sábado, 13 de septiembre de 2008

This Is the Sea (1985) de The Waterboys

Mike Scott (Edimburgo, 1958) estudió literatura y filosofía en la universidad de su ciudad natal pero lo venció su amor por la música en general y la de Patti Smith, Bruce Springsteen y The Velvet Underground en particular. Fundó un par de bandas hasta que junto al saxo de Anthony Thistlethwaite y el bajo y los teclados de Karl Wallinger formó The Waterboys -nombre que elige para sí mismo el narrador de la canción The Kids del disco Berlin (1973) de Lou Reed-.

Debutaron en mayo de 1983 con un single tributo a Patti Smith y dos meses más tarde editaron su primer largo, sin título. Un año después vio la luz A Pagan Place, cuyo único single daría nombre al estilo musical de su primera época, The Big Music. This Is the Sea (1985) contó con Terry Mann al bajo, Steve Wickham al violín, Roddy Lorimer a la trompeta y Delahaye al órgano y fue su siguiente escalón en esa búsqueda "de la música capaz de cambiarte espiritualmente y de conectarte con la naturaleza" antes de girar hacia el folk con el notable Fisherman's Blues (1988).

Una trompeta lejana, brumosa pero palpitante, punteada por los teclados, tiende la mano. Don't Bang the Drum nos prepara con la ayuda de una acusada batería y una guitarra, escondida, camuflada en la voz enfebrecida de Scott. Es una canción pasadizo, "qué vamos a hacer aquí, qué vamos a soñar".

The Whole of the Moon surgió de un reto con su novia sobre la facilidad de crear un éxito musical. El estribillo fue rápido, lo escribió en un sobre del hotel de Nueva York donde se encontraba, pero tardó en acabarla cuatro meses. Influenciada por las lecturas de C. S. Lewis -Las crónicas de Narnia- y George MacDonald, el tema nos empapa con el deseo por lograr lo sublime en base a un piano, teclados y vientos y un coro lamento ante la imposibilidad de alcanzarlo. Llegó al Top 26 en Inglaterra en octubre y al tercero cuando se reeditó en 1991.

Spirit refleja, sin más acompañamiento para la voz que un piano, cuatro pinceladas del anhelo espiritual de Scott. The Pan Within esta directamente marcada por el esplendoroso violín de Wickham, en un coqueteo con el folk, convirtiendo esta ensoñación mitológica en una de las mejores canciones del álbum. Más rockera, Medicine Bow comienza con una potente batería que acelera la voz de Scott. El viento y la tormenta de su letra precipitan su música.

Old England, elegante, contenida, añora el pasado y abre camino a Be my enemy, la canción más desmadrada y la que menos entona con el tono general, pero todo un divertimento. Los dos últimos cortes, Trumpets, bella y evocadora canción de amor, y This Is the Sea, con su impresindible violín que nos conduce a las aguas tranquilas del ansiado mar, exploran el nebuloso límite entre lo épico y lo intimista, entre el hombre y el espíritu que tanto ama Scott.

Calificación: 8/10.
Clasificación Acclaimed Music: 750.
Clasificación Rolling Stone: no incluido entre los 500 mejores.

Edición original (1985): Don't Bang the Drum 6:46, The Whole of the Moon 5:00, Spirit 1:49, The Pan Within 6:13, Medicine Bow 2:45, Old Englan 5:32, Be My Enemy 4:17, Trumpet 3:37, This Is the Sea 6:31.

Bonus tracks (2004): Beverly Penn 5:40, Sleek White Schooner 3:44, Medicine Bow (Full-Length Version) 5:45, Medicine Jack 4:12, High Far Soon 2:06, Even the Trees Are Dancing 4:29, Towers Open Fire 4:35, This Is the Sea (Live) 5:55, Then You Hold Me 4:56, Spirit (Full-Length Version) 4:12, Miracle 1:16, I Am Not Here 0:23, Sweet Thing 7:14, The Waves 9:10.

martes, 29 de julio de 2008

Siamese Dream (1993) de Smashing Pumkings

El segundo disco de Smashing Pumkins, aún no habían adoptado el artículo inicial, se editó en julio de 1993 y supuso un importante salto cualitativo después de su debú con Gish (1992) y antes del desigual y excesivo Mellon Collie and the Infinitive Sadness (1995), compuesto por veintiocho canciones.

Estos fueron los únicos tres álbumes de la banda de Chicago que contaron con la colaboración de los cuatro miembros originales: Billy Corgan (1967), vocalista y guitarrista, James Iha (1968), guitarrista, D'Arcy Wretzky (1968), bajista y vocalista, y Jimmy Chamberlin (1964), batería.

Billy Corgan asume en este disco todas las canciones en solitario, menos Soma y Mayonnaise que comparte con Iha, celoso de diluir al máximo las guitarras y el bajo en la estela de Loveless (1991) de My Bloody Valentine, pero sin perder del todo la personalidad del grupo.

Cherub Rock abre el disco y fue el primer single en salir al mercado un mes antes. Sus titubeos iniciales no nos confunden porque en seguida aparecen las guitarras, eso sí, más diluidas que nunca, a las que acompaña bastante contenida la dolida voz de Corgan. Quiet es más hard rock, con una batería muy presente y un riff acusado. Today, la tercera canción y el segundo single, sube y baja musicalmente como una montaña rusa acompañada por la inocencia que transmite Corgan al cantar, opuesta a una letra sobre el suicidio, y con un chorro eléctrico intermitente que la convierte en una de las mejores del álbum.

Hummer con sus difuminadas cuerdas y Rocket con su pared metálica de fondo nos conducen a Disarm una de las grandes canciones del grupo, impregnada de un aire inquietante por sus percusiones, violines y violoncelos y su letra, análisis controvertido de la relación de Corgan con sus padres. Soma, apoyada por el piano de Mike Mills (R.E.M.), tiene una primera parte susurrante que crece hasta romperse con unas guitarras rotundas que distorsionan con el fondo insistente de la batería, francamente estupenda.

Geek USA es una enrabietada canción en su primera parte, con ataques vocales, que se convierte al final en una distorsionante locura. Las contenidas Mayonaise, acentuadamente noise, y Spaceboy, nos permiten un descanso hasta que guitarras ardiendo nos avasallan a intervalos en Silverfuck, quizá demasiado larga. Todo lo contrario que Sweet Sweet, perfecta en su definición instrumental y en su duración. Luna, con su optimismo sonoro de violines y violoncelos, pone fin al trance.

Un álbum que nos acerca al cielo eléctrico del rock.

Calificación: 8/10.
Clasificación Acclaimed Music: 148.
Clasificación Rolling Stone: 360.

Edición original: Cherub Rock 4:57, Quiet 3:42 , Today 3:19, Hummer 6:57, Rocket 4 4:06, Disarm 3:17, Soma 6:39, Geek USA 4:07, Mayonaise 5:49, Spaceboy 4:28, Silverfuck 8:43, Sweet Sweet 1:38 y Luna 3:20.

miércoles, 9 de julio de 2008

Funeral (2004) de The Arcade Fire

Integrado por el matrimonio entre Win Butler (The Woodlands, Texas, 1980) y Régine Chassagne (Saint-Lambert, Quebec, 1977) más Richard Reed Parry, William Butler, hermano de Win, Timothy Kingsbury y Howard Bilerman a los que se unen en distintas canciones hasta otros nueve músicos, el grupo de Montreal trasciende las coordenadas de una banda de rock al uso integrando toda una orquesta de cuerda con sensibilidad exquisita.

El compacto fue grabado en una semana de agosto de 2003 y ultimado en otra del invierno de 2004, entre muertes de familiares, de ahí su título.

La primera canción, y su primer single, Neighborhood #1 (Tunnels), trata del proyecto de huida de un joven con su novia y tiene un ritmo rápido y dicción acertada en general. Neighborhood #2 (Laika) es algo más, los punteos iniciales, el trasfondo de acordeón y el coro la convierten en una de mis favoritas, llena de tensión contenida. Une année sans lumière comienza como una balada y acaba, después de un acertado cambio de ritmo en el último cuarto, en una persecución sonora y vocal. A la poderosa Neighborhood #3 (Power Out) siguen Neighborhood #4 (7 Kettles) y Crown of Love, dos canciones más tranquilas con un dominio del violín en la segunda encomiable.

Wake Up y Rebellion (Lies) han sido las canciones más comentadas y adoradas, no sin razón, puesto que sus coros y su ritmo progresivo las hacen admirables desde su inicio. Entre ellas, Haiti, sensual homenaje vocal al país originario de la familia de Régine, está cantada en inglés y francés como Une année... Su última canción, In the Backseat es un bello final, con ciertas reminiscencias a Björk, que habla sobre la muerte y el abandono y se diluye conforme avanza provocándonos una sensación de sueño dulce y acogedor.

Calificación: 8/10.
Clasificación Acclaimed Music: 112.
Clasificación Rolling Stone: posterior a la lista.

Edición original: Neighborhood #1 (Tunnels) 4:48, Neighborhood #2 (Laika) 3:32 , Une année sans lumière 3:40, Neighborhood #3 (Power Out) 5:12, Neighborhood #4 (7 Kettles) 4:49, Crown of Love 4:42, Wake Up 5:35, Haiti 4:07, Rebellion (Lies) 5:10 e In the Backseat 6:20.

miércoles, 25 de junio de 2008

Something Else by The Kinks (1967)

El sexto álbum de estudio en tres años de The Kinks, uno de los grupos más prolíficos que recuerdo, se presenta con una portada acorde con la época alucinógena en que fue creado -se editó en octubre de 1967- y esconde una de sus obras más acabadas.

Compuesto en su totalidad por Ray Davies excepto Love Me Till The Sun Shines y Funny Face que escribió su hermano Dave y Death of a Clown que está firmada conjuntamente, el álbum bebe de diversas fuentes: desde la bossa nova de No return, pasando por el music-hall de entreguerras en End of the season o el de esas canciones que a veces se cantan en los pubs ingleses bajo el efecto del alcohol y de la sorna: Harry Rag.

Fieles a las canciones sobre los pequeños detalles de la vida diaria con cierta malicia y alcanzando una calidad vocal difícil de igualar, el disco comienza con la divertida David Watts, versioneada años después por The Jam en "All Mod Cons", pasa por la historia de dos hermanas con distinta suerte en Two Sisters -prueba irrefutable de su desfachatez vocal-, relata el desencuentro de una pareja en Situation Vacant y sigue emocionándome y asombrándome en cada corte hasta la explosión de Afternoon Tea y Waterloo Sunset, una de sus canciones más aclamadas, que habla meláncolicamente sobre el anochecer y una pareja de enamorados en el puente de Waterloo.

Las ventas no acompañaron a este magnífico álbum que sólo alcanzó el puesto 35 de las listas británicas.

Calificación: 8/10.
Clasificación Acclaimed Music: 307.
Clasificación Rolling Stone: 288.

Edición original (1967): David Watts 2:38, Death of a Clown 3:03, Two Sisters 2:01, No Return 2:01, Harry Rag 2:17, Tin Soldier Man 2:49, Situation Vacant 3:18, Love Me Till the Sun Shines 3:15, Lazy Old Sun 2:45, Afternoon Tea 3:27, Funny Face 2:17, End of the Season 3:00, Waterloo Sunset 3:15.

Bonus Tracks (1998): Act Nice and Gentle 2:39, Autumn Almanac 3:05, Susannah's Still Alive 2:22, Wonderboy 2:49, Polly 2:51, Lincoln County 3:12, There Is No Life Without Love 2:01, Lazy Old Sun (Toma alternativa en estéreo) 2:53.

sábado, 29 de marzo de 2008

Los 100 mejores discos de rock indie

Los 20 mejores, según la revista americana Blender, son:
  1. Pavement - Slanted And Enchanted (1992)
  2. Sonic Youth - Daydream Nation (1988)
  3. The Replacements - Let It Be (1984)
  4. R.E.M. - Murmur (1983)
  5. Pixies - Surfer Rosa (1988)
  6. Arcade Fire - Funeral (2004)
  7. The Velvet Underground - The Velvet Underground (1969)
  8. My Bloody Valentine - Loveless (1991)
  9. Big Star - Third /Sister Lovers (1978)
  10. The Smiths - The Smiths (1984)
  11. Minutemen - Double Nickels On The Dime (1984)
  12. Dinosaur Jr - You’re Living All Over Me (1987)
  13. Hüsker Dü - Zen Arcade (2006)
  14. De La Soul - 3 Feet High And Rising (1989)
  15. X - Wild Gift (1981)
  16. Slint - Spiderland (1991)
  17. The White Stripes - White Blood Cells (2001)
  18. Joy Division - Unknown Pleasures (1979)
  19. Sleater-Kinney - Dig Me Out (1997)
  20. The Hold Steady - Separation Sunday (2005)

...

Estupenda lista, hasta el último en Blender, con mis grupos favoritos de siempre (Sonic Youth, R.E.M., The Smiths, Hüsker Du, Dinosaur Jr, Pixies...) y de ahora (The White Stripes, Franz Ferdinand, Interpol...) y que rescata a Superchunk - On The Mouth (1993) en el puesto 34- uno de las grandes bandas olvidadas en la actualidad.

lunes, 24 de marzo de 2008

Nuevo álbum de R.E.M.

Aquéllos jóvenes que nos deleitaron con su primer álbum Murmur allá por 1983, a mí unos años después, publican el 31 de marzo su decimoquinta obra de estudio, si contamos el iniciático E.P. Chronic Town (1982).

Michael Stipe y Peter Buck se conocieron en una tienda de discos en su querida ciudad de Athens, a unos cien kilómetros de Atlanta, en 1980. Mike Mills y Bill Berry, amigos desde pequeños, se unirían a ellos y en la primavera del mismo año tocaron por primera vez juntos en una fiesta local con el nombre de Twisted Kites. Producidos por Jefferson Holt en julio de 1981 sacaron el single "Radio Free Europe" y más tarde llegaron los álbumes citados más Reckoning (1984), con la inolvidable "So. Central Rain", Fables of the Reconstruccion (1985), Life's Rich Pageant (1986), Document (1987), increíbles "It's the End of the World as We Know It (and I Feel Fine)" y "The One I Love", y Green (1988) hasta la explosión de Out of Time (1991) que los transformó de grupo de culto del Nuevo Rock Americano en ídolos de masas gracias a himnos como "Losing My Religion" (algo así como "Perdiendo los estribos"). Menos mal que no se les subió a la cabeza y el año siguiente publicaron su disco más redondo, Automatic for the People. Posteriormente han cumplido en calidad, sin Bill Berry en la batería, pero la cadencia ha sido menor, una obra cada tres o cuatro años.

Accelerate estará la próxima semana en las tiendas pero hoy ya se puede escuchar en Facebook y MySpace a través de la aplicación iLike. Son treinta y cuatro minutos de rock en once canciones más enérgicas y cortas que de costumbre (Monster -1994- sería la excepción). Un disco sin paja, han descartado varios temas, que no se parece más que en un corte a los anteriores, en palabras de Stipe, y que, sin olvidar el compromiso, no evita las canciones emotivas que los han caracterizado.

lunes, 3 de marzo de 2008

The Best of Joy Division

El 25 de marzo Rhino y Warner van a editar una recopilación de Joy División, la segunda según el estudioso Martin C. Strong. El pasado septiembre se reeditaron, con canciones adicionales, sus dos únicos discos de estudio y el recopilatorio de caras B y rarezas Still (1981), publicado tras suicidio de Ian Curtis y la formación de New Order por sus otros tres miembros, Bernard Summer, Peter Hook y Stephen Morris.

El doble álbum, de exquisita portada, contiene un primer CD con trece grandes éxitos de la banda en la que no faltan ninguna de sus más bellas canciones, esa joya inolvidable llamada Love Will Tear Us Apart, y un segundo con las sesiones grabadas para el programa de radio de John Peel en 1979 y una entrevista realizada por Richard Skinner a Stephen Morris, batería, y el propio Curtis.

The Best of Joy Division parece una buena oportunidad para acercarse, por primera vez o nuevamente, a la banda que transformó el grito contra el mundo del punk en el grito interior soportando el peso del universo. Un grupo formado en Salford, área metropolitana de Manchester, que bebió de Lou Reed, Iggy Pop y David Bowie -su primer nombre Warsaw es un apócope de la canción Warszawa que el último incluyera en Low (1977)- y que se sigue rastreando en canciones de Los Planetas o Interpol.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Los mejores álbumes y canciones de 2007

La revista Rolling Stone ha elegido los mejores álbumes y canciones de 2007. Estos son los resultados:

Canciones

  1. Rock Boys de Jay-Z
  2. A Few Words in Defense of Our Country de Randy Newman
  3. Umbrella de Rihanna
  4. D.A.N.C.E. de Justice
  5. Four Winds de Bright Eyes
  6. Dough Is What I Got de Lil Wayne
  7. Rehab de Amy Winehouse
  8. Long Walk Home de Bruce Springsteen
  9. Boyz de M.I.A.
  10. Int'l Player's Anthem de UGK

Álbumes
  1. Kala de M.I.A.
  2. Magic de Bruce Springsteen
  3. American Gangster de Jay-Z
  4. Neon Bible de Arcade Fire
  5. Graduation de Kanye West
  6. In Rainbows de Radiohead
  7. Sound of Silver de LCD Soundsystem
  8. Under the Backlight de Rilo Kiley
  9. New Wave de Against Me!
  10. Ga Ga Ga Ga Ga de Spoon

domingo, 11 de noviembre de 2007

Vuelve Black Francis

Érase un estudiante de antropología en Massachussets llamado Charles Michael Kitridge Thompson IV (Long Beach, 1965) que con una beca de la universidad se fue a Puerto Rico ("Isla de encanta") a aprender español en 1985.

Después de meditarlo no demasiado tiempo, dejó los estudios y barajó dos posibilidades: viajar a Nueva Zelanda para ver el cometa Halley o montar una banda de rock. Tuvimos suerte, eligió lo segundo.

Telefoneó a su antiguo compañero de piso Joey Santiago y pusieron un anuncio en un diario local para buscar bajista, así apareció Kim Deal de la mano del batería David Lovering. Habían nacido Pixies, palabras mayores de la historia del rock de las últimas décadas. Publicaron cinco discos importantes, especialmente Surfer Rosa y Doolitle, segundo y tercero respectivamente, hasta que comenzaron las disputas entre Kim y Black Francis, nombre artístico de Charles. Se separaron en 1992.

Bajo el nuevo nombre de Frank Black, Charles editó trece álbumes. En 2004 se volvió a unir a los otros duendecillos y giraron por medio mundo durante dos años sin grabar nada nuevo, según unos para no arruinar el legado del grupo y según otros porque no querían más que llenarse los bolsillos por un tiempo.

El caso es que, después de las giras, Charles se fue a Nashville a grabar algunas canciones con unos grupos de sesión y ahora ha presentado en España su nuevo álbum Blufinger, dedicado al artista conceptual holandés Herman Brood (1946). Su nueva obra nada tiene que ver con el country y mucho con Pixies; por eso vuelve con su nombre artístico en la banda.

En sus propias palabras: "No tengo nada en contra de los triunfadores. Pero me importa la Velvet Underground, Lou Reed. No quiero responder a otro periodista que me pregunte sobre el hecho de que Kurt Cobain dijera que le gustaba mi grupo. No una: dos bandas muertas. Y no puedo escapar de ellas. Puedo salir en el periódico, eso es todo. ¿Venderé entradas? ¿Venderé discos? No creo. Yo no hago pop ligero".