domingo, 30 de noviembre de 2008

Gomorra (2008) de Matteo Garrone

A principios de la pasada década vino a Valencia Francesco Rosi (Nápoles, 1922) a presentar Dimenticare Palermo (1992). Al preguntarle qué le parecía El Padrino (The Godfather, 1972) de Francis Ford Coppola elogió su impresionante calidad cinematográfica pero criticó su retrato romántico del gángster. Él, nacido en la cuna de la camorra, no veía bien admirar a un capo de la Cosa Nostra. Había hecho varias películas retratando la verdadera cara de la delicuencia, como El desafío (La sfida, 1958) o Las manos sobre la ciudad (Le mani sulla città, 1963), vigentes -especialmente la segunda- cuarenta años después.

Acaba de estrenarse Gomorra (2008) de Matteo Garrone, basada en la homónima novela Roberto Saviano (1979), sobre el que pesa una amenaza de muerte por su retrato de la delicuencia napolitana, especialmente por denunciar la fraudulenta gestión de los residuos peligrosos. Admiro su valentía y le deseo la mejor suerte.

La película de Garrone se basa bastante fielmente en cinco de las once historias de la novela, optando también, con el concurso de seis guionistas entre los que se encuentra el director y el escritor, por una exposición coral de la penosa situación de una ciudad en declive.

Los personajes de partida son un niño que tiene que empezar a ganarse la vida, una pareja de adolescentes que adoran al Tony Camonte de El precio del poder (Scarface, 1983) de Brian de Palma, un pagador de una de las bandas que luchan por el poder, un elegante hombre de negocios que ofrece bajos precios para deshacerse de residuos tóxicos y un sastre al servicio de un taller oculto que trabaja para la camorra. Es, pues, un abanico poblacional bastante amplio.

La cámara en mano nos acerca a un barrio entero siguiendo a estos personajes entrelazados, que son víctimas y verdugos de una perspectiva vital sin horizontes. No hay salvación, hay que entrar en el negocio. Sólo el aprendiz del gestor de residuos parece salir de la vorágine.

La película elige la sobriedad como bandera, se aparta de la sangre, abundante, y no busca el feísmo, pero falla en el retrato de los personajes, meras pinceladas de personalidad parecen insuficientes. No obstante, su imponente presentación, sin fisuras, de gran parte de los negocios sucios que se cuecen en la ciudad y su decidida apuesta por la desdramatización de la escalofriante realidad, la convierten en una película necesaria.

Espero que la haya visto Francesco Rosi.

Calificación: 6/10.

6 comentarios:

Ariel Luque dijo...

En cuanto salga la veré amigo Carlos, la historia del escritor es realmente escalofriante y de mucha valentía. Admirable como se jugo este hombre al escribir esta historia.Un abrazo grande!!

Ariel.

Castedo Merinero dijo...

Tendré que leer la novela yo también, aunque sólo sea por la valentía de la denuncia.
Un abrazo.

Vicente dijo...

Espero poder verla la semana que viene, parece ser una historia fiel a la dura realidad de la camorra napolitana.

MONTSE dijo...

El punto de vista me gustó pero la película se me hizo larga y aburrida. Aunque las interpretaciones de los actores eran estupendas, la historia es potente, falla para mí cómo es contada en el cine, se prolongan escenas y secuencias innecesariamente.
Para cuándo la crítica a Slumdog Millionaire, la habrás visto, a mí me ha encantado, a ver ¿cuál es tu parecer?. Un besito Carlos

Castedo Merinero dijo...

Montse,
no creo yo que se fallara en la puesta en escena: las distintas historias están bien hilvanadas y se elige un tono documental que me parece el más idóneo.
Aún no he visto Slumdog pero todo el mundo me la recomienda. Iré pronto.
Un beso.

Anónimo dijo...

Bonjour, j'adore votre blog larecopilacion.blogspot.ru. Yat-il quelque chose que je peux faire pour recevoir les mises à jour, comme un abonnement ou quelque chose? Je suis désolé je ne suis pas familiariser avec RSS?