martes, 30 de septiembre de 2008

Che, el argentino (2008) de Steven Soderbergh

Basada en el libro de Ernesto "Che" Guevara Recuerdos de la guerra revolucionaria cubana (1963) el guionista Peter Buchman y el director Steven Soderberg nos presentan la primera parte de un díptico -la segunda, Guerrilla no tiene fecha de estreno- sobre la vida del líder revolucionario en el período comprendido entre 1955 y finales de 1958.

A mediados de 1955 los hermanos Castro, recientemente amnistiados, crean el Movimiento 26 de julio, se establecen en México y conocen a Guevara. Esta línea argumental es mostrada con grano grueso y color ambarino, clandestina y en la distancia, con una intención clara de amateurismo para destacar su valor de documento. La misma inquietud mueve la visita de El Che a la O.N.U., la parte que más me gusta por su justo realismo en blanco y negro, más documentado visualmente, a pesar de la licencia artística del encuentro con McCarthy que nunca sucedió.

La revolución en Cuba es la principal apuesta de la película. Soderbergh elige las más cuidada frialdad narrativa para no caer en la exaltación del líder, ser más fino, más objetivo. Lo consigue en parte, porque el guion penaliza la dirección ocultando la parte menos amable de Guevara -en el film nunca ejecuta a nadie personalmente y cuando ordena hacerlo es en los casos en que sus hombre actuaron cruelmente, por ejemplo- convirtiéndolo por omisión en una figura idealizada. El realismo y la inmediatez son buscados y resultan admirables pero se acumulan demasiadas escenas revolucionarias sin progresión dramática que lastran el conjunto.

Benicio del Toro llena la pantalla de matices con sus voz y sus miradas en una memorable interpretación con un acento ni porteño, ni cubano ni portorriqueño. Demián Bichir está bien, pero me dio la sensación de que en algunos momentos imitaba a Fidel Castro, será porque nos sabemos de memoria su gestos y dicción.

Un film desajustado en su búsqueda de realismo y autenticidad.

Calificación: 4/10.

lunes, 29 de septiembre de 2008

El cine según... Kurosawa

¿Qué es el cine? La respuesta a esta pregunta no es nada fácil. Hace mucho tiempo el novelista japones Shiga Naoya presentó una obrita escrita por su nieto como uno de los escritos en prosa más notables de la época. Se publicó en una revista literaria. Se titulaba "Mi perro", y decía así: "Mi perro se parece a un oso; también se parece a un tejón; también se parece a un lobo...". Continuó enumerando las características especiales de su perro, comparando cada una de ellas a la de algún otro animal; resultado de ello fue una lista completa del reino animal. Sin embargo, el escrito concluía diciendo: "Pero como es un perro, a lo que más se parece es a un perro".

Me acuerdo que me eché a reír a carcajadas cuando lo leí, pero decía algo serio. El cine se parece a muchas otras artes. Si el cine tiene características literarias, también tiene cualidades teatrales, un lado filosófico, particularidades de la pintura y la escultura, y elementos musicales. Pero en conclusión, el cine es el cine.

Akira Kurosawa.

domingo, 28 de septiembre de 2008

All right, Mr. DeMille, I'm ready for my close-up

Mi admirado Billy Wilder llenó la historia del cine de grandes películas, grandes escenas y grandes diálogos.

El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd., 1950) es una joya, con su crítica a Hollywood, su humor negro, su toque de cine negro, sus magníficas interpretaciones y su comienzo y final excepcionales.

La historia del mediocre guionista y la acabada estrella del cine silente fue escrita por Charles Brackett, Billy Wilder y D. M. Marshall, Jr. y acaba con una de las mejores frases que recuerdo, aquélla que la desquiciada Norma Desmond dice a su director favorito de su época de esplendor cuando baja las escaleras para ser detenida por el asesinato de Joe Gillis.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Más grande que la vida

Seguramente fue el primer nombre de un actor que aprendí. Con seguridad es uno de los más grandes de la historia.

Paul Newman intervino como actor en más de sesenta películas. Nunca estuvo mal. La mayoría de las veces, genial. Fue una estrella rutilante durante cinco décadas. Protagonizó Marcado por el odio, La gata sobre el tejado de zinc, El buscavidas, La leyenda del indomable, Dos hombres y un destino, El golpe, Veredicto final, El color del dinero... y muchas más, quizá no tan buenas, pero mucho mejores gracias a su presencia.

Dirigió seis películas muy dignas, algunas francamente brillantes como El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas o El zoo de cristal.

Fundó organizaciones benéficas y siempre estuvo del lado de la discreción y los necesitados.

Hoy dicen que ha muerto. No puede ser.

Nunca olvidaremos su sonrisa.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Los Rodríguez - Sin documentos



Déjame atravesar el viento sin documentos
que lo haré por el tiempo que tuvimos...
Porque no queda salida, porque pareces dormida,
porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida;
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Déjame que te cierre esta noche los ojos,
y mañana vendré con un cigarro a la cama.
Porque no tengo más intenciones que seguir
bebiendo de esta copa que no está tan rota!
Quiero ser el único que te muerda la boca.
Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
PORQUE SÍ, PORQUE SÍ, PORQUE SÍ!
porque en esta vida no quiero pasar (más de) un día entero
sin ti.
PORQUE SÍ, PORQUE SÍ, PORQUE SÍ!
porque mientras espero, por ti me muero y no quiero seguir así.
Déjame atravesar el viento sin documentos...
Quiero ser el único...
PORQUE SÍ, PORQUE SÍ...

La Rodríguez. Sin documentos (1993).

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Mefisto de Klaus Mann

Klaus Mann (1906-1949) escribió mucho antes de su suicidio. El primogénito del genio Thomas Mann publicó poesía, teatro, narrativa y crítica literaria, pero para mí era un desconocido hasta que cayó en mis manos Mefisto (Mephisto, Roman einer Karriere, 1936).

La obra surgió del también novelista Hermann Kesten: "... creo que no estaría mal escribir la novela de un arribista homosexual del Tercer Reich, y precisamente me ronda la figura ya enfocada literariamente por Vd. (según me dijeron) del Sr. Gründgens, Principal del Teatro Nacional. Mi idea no es que Vd. escriba una sátira política... " propuso a Mann en una carta encontrada casi cuarenta años después.

Siguiendo esta punto argumental, se forjó una de las primeras críticas al nazismo y uno de los más brillantes perfiles humanos de la primera mitad del siglo pasado. La evolución del mediocre actor de provincias Hendrik Höfgen, capaz de engatusar a sus compañeros, directores, políticos y a cualquiera que se cruce por su camino, está felizmente conseguida, tanto, que los mismos lectores despreciamos globalmente el personaje pero casi nos apiadamos de él y podemos hasta entender algunos de sus comportamientos.

Höfgen pasa de militante izquierdista a finales de los años veinte, entusiasta de un teatro revolucionario, a responsable del Teatro Nacional durante el nazismo, después de estar a punto de exiliarse y casarse interesadamente. Estas peripecias configuran un fresco de la Alemania de la República de Weimar y los primeros años de Hitler y retratan unos caracteres francamente jugosos, como el director de teatro Oskar H. Kroge o el escritor Theophil Marder.

La novela fue publicada en Amsterdam y traducida a varios idiomas pero no llegó a Berlín Este hasta 1956 y a la R. F. A. hasta 1963, para luego ser prohibida hasta principios de los ochenta debido a las demandas del hijo adoptivo de Gustaf Gründgens. El proceso judicial apelaba a la honra de su figura histórica y fue el más famoso, para una obra literaria, de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Se llamó duelo de muertos al enfrentamiento entre los dos examigos y excuñados -Gründgens se casó y divorció de la hermana de Mann- ya fallecidos cuando empezó todo.

Un disfrute completo para un libro ameno y nada complejo, parece que asusta empezarlo, del que István Szabó realizó una adaptación cinematográfica en 1981 con Klaus Maria Brandauer en el papel protagonista.

Editorial Plaza & Janes. Colección Debolsillo. 352 páginas. 9,95 €.

martes, 23 de septiembre de 2008

La ironía

La ironía es el alma de las personas sin corazón.

Honoré de Balzac (1799-1850). Novelista francés.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Dejad de quererme (2008) de Jean Becker

Mi primer encuentro con Jean Becker (París, 1933) me gustó bastante, la bohemia y felicidad de La fortuna de vivir (Les enfants du marais, 1999) me contagiaron. Hace poco, Conversaciones con mi jardinero (Dialogue avec mon jardinier, 2007) me agradó a rafagas, algunos diálogos y las interpretaciones principales. En las últimas semanas de estreno, pocos horarios y un único cine, he podido ver Dejad de quererme (2008), curiosa traducción de Deux jours à tuer, título de la novela de François d’Epenoux que se adapta.

En la calle, un ejecutivo recibe la llamada de su mujer para que recoja a su madre, él se resiste medio en broma medio en serio. En la reunión de trabajo, la secuencia siguiente, pone verde a su cliente, por otra parte, repelente. Luego la espiral aumenta, empieza a hacer barbaridades en casa, con sus desconcertados y burgueses amigos, con sus adorables hijos, cuando huye hacia Irlanda... Está viviendo un ataque de locura en el que no deja títere con cabeza, en muchos casos lo aceptamos, en otros nos parece exagerado. Hasta el final...

Toda la película recae en los actores. Antoine Dupoinel, correcto, sostiene todo el peso de la cámara. No está solo, su mujer interpretada por Marie-Josée Croze, está comedida y perfecta, su discrección complementa su explosividad.

El director elige una planificación sencilla, en base a medios y primeros planos y opta por la cámara en mano para las acciones de tensión, acertadamente, pero olvida la economía narrativa con un flashback innecesario en la parte final y juega con nosotros durante toda la película mediante pistas falsas. Esos detalles que analizados una vez conocido el desenlace nos defraudan.

¿Es necesario remarcar tanto la crisis? ¿No hubiera sido más efectivo y creíble una progresión más pausada que hubiera evitado tanta información a menudo tramposa? El humanismo del cine de Becker, presente indudablemente, no debería necesitar servirse de estos trucos.

Calificación: 6/10.

domingo, 21 de septiembre de 2008

El vengador

El cacique Huantapeque asesinó a su hermano en la selva, lo quemó y guardó sus cenizas calientes en una vasija: los dioses mayas le presagiaron que su hermano saldría de la tumba para vengarse, y el fraticida, temeroso, abrió dos años después el recipiente para asegurarse de que los restos estaban allí. Un fuerte viento levantó las cenizas, cegándolo para siempre.

Óscar Acosta. El arca (1956).

sábado, 20 de septiembre de 2008

Créditos de De entre los muertos

Saul Bass (Nueva York, 1920 - Los Ángeles, 1996) estudio diseño en el Art Students League y el Brooklyn College donde fue alumno del diseñador húngaro Gyorgy Kepes que lo introdujo en la Bauhaus de László Moholy-Nagy y en el Constructivismo ruso.

En 1946 se mudó a Los Ángeles estableciéndose por su cuenta y trabajando en publicidad. En 1954 Otto Preminger lo invitó a diseñar el póster y los títulos de crédito para su película en Carmen Jones (Carmen Jones, 1954). Este fue el inicio de su inapelable aporte a la historia del cine.

De entre los muertos (Vertigo, 1958), su primer trabajo con Hitchcock, es una de sus mejores obras.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Carteles de El descenso de la muerte


Steve Frankfurt diseñó el primer cartel para El descenso de la muerte (Downhill Racer, 1969) de Michael Ritchie. La película no se acercó ni por asomo a su pulcra e inestable belleza. En España, izquierda, se hizo una mezcla entre los dos primeros pósters americanos sin mucho acierto. En Argentina, derecha, tampoco estuvieron muy finos.

jueves, 18 de septiembre de 2008

¿Qué bebida produce más resaca?

La mayoría de las bebidas alcohólicas contienen unos componentes biológicamente activos llamados congéneres. Entre ellos se incluyen moléculas orgánicas complejas como los polifenoles, el metanol o la histamida. Todos se producen con el etanol durante la fermentación o en el proceso de envejecimiento.

Los congéneres contribuyen a los efectos embriagantes y a la resaca. Se ha demostrado que los alcoholes basados en etanol puro, como el vodka, padecen menos síntomas de resaca [yo siempre había oído lo contrario] que los que beben bebidas más oscuras, como el whisky o el coñac que tienen un contenido en congéneres más elevado.

El principal culpable de la resaca es el metanol. Los seres humanos metabolizan metanol de una forma similar al etanol, pero el producto final es diferente. El etanol general acetaldehído, pero cuando el metanol se descompone, un producto importante resultante es el formaldehído, más tóxico que el acetaldehído y que puede provocar en concentraciones elevadas la ceguera o la muerte.

Estudios realizados han descubierto que la severidad de los síntomas de resaca de las diferentes bebidas es la siguiente en orden descendente: coñac, vino tino, ron, whisky, vino blanco, ginebra, vodka y etanol puro.

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Fuente: ¿Hay algo que coma avispas?