domingo, 21 de septiembre de 2008

El vengador

El cacique Huantapeque asesinó a su hermano en la selva, lo quemó y guardó sus cenizas calientes en una vasija: los dioses mayas le presagiaron que su hermano saldría de la tumba para vengarse, y el fraticida, temeroso, abrió dos años después el recipiente para asegurarse de que los restos estaban allí. Un fuerte viento levantó las cenizas, cegándolo para siempre.

Óscar Acosta. El arca (1956).