jueves, 11 de septiembre de 2008

El cine según... Wilder

Intento hacer una película de la manera más sencilla y elegante posible, sin martingalas, sin encuadres a lo Eisenstein. No como los jóvenes directores que andan meneando la cámara por ahí, o ruedan un encuadre a través del fuego de una chimenea. Para mí todo tiene que tener su lógica, el espectador siempre tiene que saber desde qué punto de vista parte la película. El espectador siempre tiene que ver la acción a través de la mirada de los personajes. Hacer de pronto un agujero en el suelo, esconder allí la cámara, y luego rodar desde allá abajo o desde la lámpara de araña, ¡eso es artesanía! No, lo más sencilla y elegante posible. Porque cuando la gente empieza a interesarse, cuando miran cautivados, o sea, cuando los has agarrado por el cuello, si en ese momento aparece un encuadre extravagante y uno le dice a su vecino: ¡Mira, qué encuadre más bonito! eso es una mierda, eso sólo perjudica a la película. Ahí obligas al espectador a pensar en la técnica: en ese momento ha cogido la cámara, la ha colocado sobre una grúa y se ha subido a lo alto... En realidad yo quiero que la gente olvide en mis películas que ha habido una cámara y un director. Quiero que se olviden de que están viendo una pantalla. Tienen que creer que están con los personajes de la acción, en la misma habitación o en la misma calle.

Billy Wilder.

5 comentarios:

SALVATRON dijo...

Que poco han aprendido los jóvenes directores del maestro. Claro, que ahora la estrella es el que hace la película, no la historia que cuenta.

Castedo Merinero dijo...

Es verdad, la mayoría de los directores quieren ser la estrella de su propia película desde el primer plano, normalmente con efectismos innecesarios y personajes vacíos.

Ariel Luque dijo...

Habrá que adaptarse muchachos. Hoy en día el egocentrimos del director va por sobre la película. Estamos en un era muy MTV en la que lo vertiginoso y lo frénetico, pasa por sobre el naturalismo y los tiempos lentos de la vida. Estamos en una era completamente efectista. No es que se ha extinguido ese cine, sigue habiendo, pero eso si, en minoria lamentablemente. Mientras sigamos empeñados en seguir viendo ese cine, no se va a extinguir. Un abrazo.

Ariel.

ethan dijo...

Otro director que seguía al pie de la letra lo que Wilder decía -y lo hacía desde mucho antes- era Howard Hawks: su aparente sencillez en los encuadres y la casi total ausencia de travellings hace que te olvides de la cámara.
Un saludo.

Castedo Merinero dijo...

Ariel,
confiemos en realizadores en ciernes, como tú, para mantener viva la llama.
Ethan,
totalmente de acuerdo, Hawks es el perfecto invisible. Algo le quedaría a Wilder después de trabajar con él en la divertidísima Bola de fuego.
Abrazos.