lunes, 21 de julio de 2008

Bruce Springsteen and the E Street Band 2008 Tour - Barcelona 20/07

Regreso de un ejercicio de adoración colectiva. Ayer vi a Bruce Springsteen en directo en el Camp Nou.

El concierto, previsto para las nueve y media, empezó cuarenta minutos después, pero no importó. En cuanto El Boss apareció en el escenario, las 70.000 personas que llenábamos el estadio, empezamos a sonreir mientras se paralizaba el tiempo. Sabedor de su condición, antes de coger ninguna de sus guitarras, se paseó a lo largo y ancho de su altar-escenario mimando el vínculo perfecto que mantiene con todos sus seguidores desde no se sabe cuando.

Tenth avenue freeze-out y Radio Nowhere abrieron el set. El sonido era bastante aceptable y Springsteen modulaba bien una garganta con alguna sombra de afonía que no debilitaba sus grandes letras. Era una noche de canciones olvidadas, de canciones pedidas por el respetable, como corresponde a cada segundo concierto que celebra en una ciudad. Sonaron Light of Day y This Hard Land, Youngstown y I'm Going Down y con Working on the Highway -me gusta esta anacronía, tengo que reconocerlo- se marcó un gracioso bailecito. Aunque el doble The River (1980) se quedó en el olvido, Prove All Night, Darkness on the Edge of the Town y Long Walk Home funcionan al máximo en una primera parte que culminó Badlands.

Los bises comenzaron dos minutos después con Thunder Road, genial esta vez y siempre, a la que siguieron Detroit Medley, prescindible, la inigualable Born to Run, Rosalita (Come Out Tonight) a petición popular -lo siento pero no me entusiasma demasiado-, Bobby Jean, American Land y, para acabar, Twist and Shout.

Tres horas de complicidad y entrega sin parar más que un par de minutos, con momentos de cansancio y descensos en la intensidad, no es posible mantener el nivel tanto tiempo, en las que el enfebrecido público levitaba cada vez que su rockero más querido se acercaba y se dejaba agarrar las piernas envuelto entre brazos alzados.

Faltaron Because the Night, Hungry Heart y Born in the U.S.A. Nadie es perfecto.

7 comentarios:

Amparo dijo...

Yo también estuve allí. Fue fantástico, sin duda. Sin ser tan gran admiradora como esa gente que estaba en primera fila, casi llorando por la proximidad del Boss, fui al concierto con curiosidad, sin más. Lo que pasó es que me encantó, me sorprendió, es emocionante ver el estadio lleno y cómo canta, se mueve en el escenario...en fin, que salí de allí pensando que yo también le hubiera tocado la pierna.

SALVATRON dijo...

Vicente me comentó que al igual que Amparo a él también le encantó (y tampoco es un gran fan). Yo también habría ido si no fuese por la "desaceleración".

Castedo Merinero dijo...

Volverá y entonces podremos ir a tocarle las piernas.

JUANA dijo...

Yo no soy fan y me gusto pero no flipe, es verdad no voy a ser pelota, es impresiontante como mueve a tanta gente, digno de envidia, el tío se lo curra y la gente se lo agradece, genial. Pero no sé si es que no me gusta mucho su música que es por eso que no me llega al alma, impresiona el estadio lleno. Y bastantes canciones muy bien tocadas y cantadas. Pero el comienzo no sonaba muy bien y cuando había muchas guitarra y mucha intensidad no sonaba bien por lo menos desde la altura en la que yo me encontraba. Lo que me encanto fue el músico del saxofón. Pero recomendable como experiencia.

Jorge dijo...

Para mi, solo por escuchar “Ttougher Than The Rest” con mi pareja merece la pena el concierto, también me encantó “Thunder Road”, pero eche mucho de menos “who'll stop the rain” , Dancing in the park, y sobre todo las canciones del album “the River”: Fade away, The Price You Pay y Drive All Night. De todas formas, para mi esto fue un sueño hecho realidad. Solo espero que vuelva para poder repetir la experiencia. Ojala entonces no me defraude tanto con el repertorio.

Castedo Merinero dijo...

El repertorio varia cada día y sustancialmente si repite en una ciudad.
La próxima vez podemos intentar estar a pie de altar-escenario y pedirle lo que queramos.

vicente dijo...

Concierto expectacular, aunque no sea de mis artistas preferidos, pero hay que realmente descubrirse ante este tío, se pegó unos bailecitos impresionantes y dejó bien claro que pese a su edad está en muy buena forma. La conexión con el público fue total y algunas canciones me emocionaron, especialmente Born to run y Thunder Road. Se olvidó de cantar la de War, pero no se lo voy a echar en cara con los tiempos que corren...