domingo, 9 de marzo de 2008

Índice de Equidad de Género

La red de ONG Social Watch evalúa anualmente la igualdad entre mujeres y hombres teniendo en cuenta la educación, la participación económica y la presencia en órganos de toma de decisiones -empoderamiento- mediante el Índice de Equidad de Género (IEG).

En una escala en la que 100 significa la igualdad absoluta, el promedio mundial es 61, el país mejor calificado es Suecia con 89 y el peor Yemen con 29. Finlandia, Noruega, Alemania y, sorprendentemente, Ruanda siguen a Suecia. España tiene un IEG de 77 y ha experimentado avances significativos, sobre todo en la participación de mujeres en los órganos de toma de decisiones, pero aún mantiene un escaso nivel en la integración femenina en la actividad económica, que sólo llega a 58 puntos.

El IEG 2008 analiza 157 países y muestra que el nivel de ingresos no es garantía, por si solo, de igualdad. Luxemburgo (61) o Suiza (63) tienen menor nivel que Mozambique (64), un país con un nivel de ingreso notablemente más bajo. EEUU (75) ha experimentado este año un retroceso fundamentalmente por la escasa participación de la mujer en la toma de decisiones.

La educación es la dimensión más cercana a la equidad total con un promedio mundial de 90 y el empoderamiento de las mujeres la más lejana con sólo 35 puntos, pero es también la dimensión en la que más países muestran avances significativos. La dimensión económica mide las brechas en la participación de las mujeres en el mercado laboral y de sus salarios en comparación con los hombres. Entre los 15 primeros lugares en participación económica, los países nórdicos comparten el honor con diez de los más pobres del mundo: Mozambique, Burundi, Ruanda, Camboya, Ghana, Vietnam, Uganda, Madagascar, Kenia y Guinea.

La participación de las mujeres en la economía es el reto para conseguir la equidad a escala mundial. Según sus promotores, las tendencias globales de liberalización de comercio han convertido a las mujeres en uno de los colectivos más flexibles del mercado laboral, sujetas a desregulación, informalización y descenso de los estándares sociales y laborales.
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Fuente: www.elmundo.es y www.socialwatch.org.