domingo, 31 de agosto de 2008

Frankly, my dear, I don't give a damn

El año pasado el American Film Institute eligió las mejores frases de la historia del cine. El honor del primer puesto recayó en una de las últimas pronunciadas en Lo que el viento se llevó (Gone with the Wind, 1939) de Victor Fleming.

Harto del egoismo de Scarlett -nuestra Escarlata-, Rhett le espeta "Frankly, my dear, I don't give a damn" cuando ella le pregunta, al irse él, qué va a hacer. Es la última frase de Clark Gable y su traducción al español fue bastante ajustada: "Francamente, querida, eso no me importa".

Uno de los momentos cumbres de esa gran película, a pesar de su duración, cuyo guion firmó Sidney Howard, aunque intervinieron, como en la dirección, más personas.

2 comentarios:

Amparo dijo...

Frase de tipo duro, aunque la verdad es que la "señorita Escarlata" se gana la respuesta durante toda la película. Por otra parte, es una mujer muy fuerte...tal vez al final de la película ya había madurado, no recuerdo si se puede deducir esto, y el orgulloso era él. En cualquier caso, yo sí he visto la película entera, aunque hace tiempo.

Elphaba dijo...

Efectivamente, se lo tiene ganado, y en el libro más aun. Y sí se ve que al final ella al menos ve las cosas un poco más claras y se da cuenta de muchas cosas, un poco tarde.
Siempre me gustó Rhett en la peli, pero es que en el libro es la leche.