miércoles, 19 de diciembre de 2007

El brazo que oye




El artista australiano Stelarc (1946) presenta hoy en La Casa Encendida (www.lacasaencendida.com) una de sus últimas creaciones: una tercera oreja implantada en el antebrazo.

Después de nueve años lo ha conseguido: "Había pensado implantarla en la cabeza, detrás de la original, pero había muchos riesgos, incluso de parálisis del rostro, y nadie accedió a realizar la intervención", explica. "El proceso ha requerido seis meses y tres cirujanos, que han implantado bajo la piel de mi brazo una prótesis biológica que ya ha arraigado, pero que es aún como un relieve. Ahora debo hacer crecer el lóbulo y darle forma con una técnica que emplea células estaminales. Finalmente despegaremos el pabellón e instalaremos el micrófono que, a través de la tecnología bluetooth, conectará mi cuerpo a Internet", revela Stelarc sobre su creación Extra Ear.

Convencido de que el cuerpo humano es una realidad obsoleta, Stelarc lleva décadas combinando performance, robótica, artes plásticas, vídeo, electrónica, medicina y más recientemente realidad virtual e Internet, para optimizar los límites de las posibilidades expresivas del ser humano. "El Extra Ear es un órgano telemático, en vez de biológico. Mi trabajo no tiene que ver con la cirugía estética, enlaza con investigaciones de nano robótica médica y de dispositivos electrónicos que, implantados en diversos órganos, permiten controlar degeneraciones nerviosas o identificar patologías".

Ya en los años sesenta, este artista de body art empezó a investigar las cualidades acústicas y visuales del cuerpo, amplificando las ondas cerebrales, las pulsaciones cardíacas, el flujo sanguíneo y los impulsos musculares, y filmando el interior de su estómago, pulmones y colon. En su web, www.stelarc.va.com.au, contabiliza los visitantes con Evolving URL Body, una representación icónica de su cuerpo.
-----