domingo, 8 de febrero de 2009

Los crímenes de Oxford (2008) de Guillermo Martínez

Los crímenes de Oxford (2008) de Álex de La Iglesia fue nominada a los Goya en seis apartados entre ellos mejor película y mejor guion adaptado. Al final se llevó tres premios. No he visto la película pero mucho tiene que haber madurado la novela Jorge Guerricaechevarría para optar al galardón por su guion.

Guillermo Martínez (Bahía Blanca, Argentina, 1962) se licenció en Matemáticas y se doctoró en Lógica en Argentina. Sus estudios posdoctorales los realizó en Oxford, como el protagonista de su cuarta obra, Crímenes imperceptibles (2005), llamada en su edición en España como la película. Antes había publicado un libro de cuentos y dos novelas.

Superventas internacional, traducido a más de treinta lenguas, la obra conjuga teoremas matemáticos con livianos elementos filosóficos mediante una trama policiaca narrada en primera persona por el alter ego del autor, admirador de un eminente matemático con el que comparte la investigación. El lineal desarrollo de los hechos resulta, contra pronóstico, bastante anodino, por muchos muertos que aparezcan, todos ellos a punto de morir por su estado de salud, y las pesquisas y conjeturas basadas en series matemáticas que elucubran los protagonistas no nos emocionan.

Los personajes principales, mínimamente presentados y desarrollados, son básicamente arquetipos mientras que otros que podían haber dado más juego como el matemático en coma que escribe siempre lo mismo o la nieta de la primera víctima se quedan en puras anécdotas.

El estilo fluido del autor, la ligereza de la fórmula, las dimensiones del libro y el golpe de efecto final alivian algo la floja valoración que provocan estos crímenes, ciertamente, imperceptibles.

Editorial Destino, S.A. Booket. Colección Bestseller Internacional. 212 páginas. 6,95 €. ISBN: 978-84-233-3983-9.

9 comentarios:

39escalones dijo...

La verdad, la película no es gran cosa. Tiene sus momentos y en su planteamiento no carece de interés, pero abusa de las fórmulas (nunca mejor dicho) habituales del género. A mí me quitó las ganas de acercarme al libro, aunque ahora me lo pensaré de nuevo.

babel dijo...

En mi opinión, quien no ha visto la película no se pierde nada del otro jueves. El elenco está bien, pero yo no puedo con el Frodo y su cara de pez (ni pestañea), con esa expresión siempre idéntica, da igual que esté enunmomento romántico que viendo un cadaver. En cuanto al guión, mucha vuelta para tan poco final (desconozco si en el libro es igual), resulta cansino y un tanto pedante. La película se va deshinflando cual globo a medida que avanza, y se ven claramente esos intentos del cine patrio por parecerse al de Hollywood que quedan más que ortopédicos. Y mira que me gusta Alex de la Iglesia...

Saludos!

Jean Robur dijo...

Corroboro a mis dos vecinos de comentarios. "Los crímenes de Oxford" no es una película redonda por supuesto. A mi siempre me intrigado como hay películas que a pesar de que al final se resuelve y se atrapa al ladrón o el asesino, no cansan, te llenan y a cada nueva repetición descubres algo nuevo. Se me ocurren dos títulos: "El silencio de los corderos" y "Los ríos de color púrpura", cosa que no pasa con el film de Alex de la Iglesia. Aquí hay algunos puntos a favor: La ambientación es buena, mantiene la intriga sobre el próximo asesinato, y los papeles que hacen Julie Cox y Burn Gorman están conseguidos, y también brilla a ratos el señor John Hurt, aunque a veces se pasa de excentricidad. Y los puntos negativos: El pulso de la narración tiene bastantes baches, hay actores que chirrían en demasía (Leonor Watling i Elijah Wood) y algunas escenas o están forzadas o no te las crees (como por ejemplo el ligue que hace el protagonista nada más llegar a Oxford, o la escena de cama de los dos tortolitos que no puede ser más falsa), y obviamente el final, que en España decimos que acaba como el rosario de la aurora, es un final abierto un tanto absurdo porque ninguno de los dos personajes quiere bajar del burro. Vamos, puedes tener un final inquietante, incluso como una media sonrisa de alguno de los dos, alguna señal final que te diga que ha engañado a todos. No. Nada. Agua de borrajas. También no hubiera estado mal que la música hubiera acompañado un poco más, que las escenas de acción hubieran tenido un poco más de morbo, incluso si hubiera utilizado a fondo los exteriores y hubiera echado mano de un buena fotografía para acompañar más a los personajes pues quizás hubiera redondeado la película.

Elphaba dijo...

Pues me uno a las opiniones anteriores, sobre todo a la última. Las escenas de amorosas y de ligue casi me hacen levantarme. Tópica como ella sola, y el final de esos de inspiración divina para resolverlo todo. Forzado, tópico y falso todo pero todo.
Y la ambientación buena, pues vaya, que es Oxford, un decorado natural de lujo.

Castedo Merinero dijo...

39escalones,
el libro se asemeja entonces a la película porque los personajes son estereotipos.
babel,
el final del libro me resultó lo más sorprendente, por lo menos hay algo distinto aunque sea para mal en la película,
Jean Robur,
no he visto la película de Kassovitz, la tengo apuntada en mi lista de pendientes. En el libro tampoco te crees el ligue inicial ni la relación entre ambos, pobre, pobre.
elphaba,
es que Elijah Wood y Leonor Watling no pegan nada.
Por lo que me decís todos, no sé si ver la peli de Alex de la Iglesia. Seguramente no lo haga.

Vicente dijo...

Carlo, ni he visto la peli ni he leído el libro. Por cierto, liviano es con v no?

Castedo Merinero dijo...

Sí, con v. Lo cambio.

SALVATRON dijo...

No he leído el libro pero reconozco que la peli no me disgustó. Eso si, reconozco que el cambio de registro de Álex de la Iglesia se queda a medio camino de todo.

Wood dijo...

Hey Castedo: son varias las personas que me han dicho que es flojilla. Sin embargo... me tienta verla. Abrazo.