martes, 23 de octubre de 2007

Muerte de un miliciano, nuevamente cuestionada

La autenticidad de la fotografía de Rober Capa Muerte de un miliciano (Death of a Loyalist Soldier, 1936), uno de los iconos del fotoperiodismo, ya fue objeto de controversia en los setenta cuando un periodista habló de la escenificación de la muerte.

Ahora, la película La sombra del iceberg (2007) de Hugo Doménech y Raúl M. Riebenbahuer , premio al Mejor Documental Iberoamericano en el Festival Internacional de Ciudad de México, cuestiona a través diversos testimonios que el miliciano estuviera muerto, que fuera Federico Borrell Garcia “Taino” e, incluso, que fuera Capa quien lo fotografió. En el largometraje, un forense no encuentra “una explicación razonable sobre la causa de la muerte”, un astrofísico sostiene que la imagen fue tomada a las nueve de la mañana, cuando las crónicas hablan de la una de la tarde y se recupera el relato de un combatiente a una revista local, ambos eran de Alcoy, que un año después de la realización de la fotografía, 5 de septiembre de 1936, afirmó que la muerte de Taino se produjo mientras disparaba “parapetado tras un árbol”.

La revisión de la tira de negativos o de la serie de fotografías aclararía las dudas pero por el momento no se puede acceder a ellas. Richard Whelam, albacea de Capa que defendió la veracidad del original, falleció recientemente, y Cornell Capa, su hermano, ha dejado todo en manos de su hija.
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